jueves, 9 de febrero de 2023

EN EL PURO CIELO

Un día me miró.
El suelo se sacudió y presentí.
Sentí que el mundo se despedía de mí.
Quizá también yo… No sé.
Lo abandonaba para siempre o se despedía de mí.
 
Lentamente
Eso que llamamos mundo
Se esfumó debajo de mis pies.
No quedó rastros de él.
Lo vi partir como un globo
Y alejarse despacio en un vuelo suave, como si flotara.
Como un arca que se despide en silencio.
 
Ese día, en el dorso interior del aquel instante
El aire se percibía tenso. El espacio y mi cuerpo fueron 
Desde la curiosa exaltación hasta el miedo a lo desconocido.
Todo estaba en suspensión en el viento suave de voces
Que dejaban una bienvenida, una celebración y apenas algo más. 
 
Me quedé 
Absorto
Mirando cómo me miró. Como solo ella mira.
Porque en su mirada hay… No sé lo que hay.
Tal vez el infinito, tal vez el aquí dentro.
Solo sé que esa mirada convierte lo banal en otra cosa.
Le da vida y sentido. Todo trasciende.
Lo efímero y fugaz se vuelve sólido y eterno.
 
En ese mundo de oníricas percepciones
Hubo una sola realidad que impactó y todo se detuvo.
Fue el punto donde se cruzaron las miradas.
Todo lo que sentí fue aventurero y profundo.
 
Desde entonces estoy o quizá no estoy
Instalado, suspendido, en una galaxia o en el puro cielo.
 
Ese lugar que siempre creí que nunca iba a alcanzar.
----

Imagen de autor desconocido, tomada de la Red

martes, 7 de febrero de 2023

UN ESCRITOR

Para ser un escritor

Hay que saber bajar a los infiernos.

Hay que saber subir a la vida

Hay que saber caminar en los lugares donde se vuela

Y volar en los lugares donde se camina. 


Ahí estaba la encrucijada para amarla. Esa era la clave de su poesía. Ese era el estado natural de las cosas. Ese era el verbo que debía conjugar si quería estar a su lado. Eso era todo lo que necesitaba saber. Para escribir, ser poeta y amarla al mismo tiempo.
 
En cinco breves líneas, ella me enseñó a describir el único camino posible si quiero conseguir lo que quiero.
 
Para escribir, ser poeta y amarla al mismo tiempo, debes ser altanero contigo todo el tiempo. No hay tregua en lo sencillo ni en la quimera. Hay un solo camino que se impone. Mantenerse despierto, con los ojos bien abiertos, el pensamiento tenso, los sentidos en alerta, la sensibilidad ajustada como un diapasón.
 
El tiempo entre el amanecer y la noche puede ser un instante o medirse como un siglo. Puede traducirse en alimento o en el peor de los desiertos. Puede ser albahaca, orégano y romero. Puede ser silicio, cal y carbonatos. Entre el día y la noche o viceversa, solo hay vida que se prende y que se apaga. Nada es puntual, todo es trascendente. Hasta el gesto más frugal, nos recrea en la memoria. La banalidad es lo único que no deja rastros, aunque queme en el instante. 
 
Un día no es solo un día. Si quieres escribir, ser poeta y amarla al mismo tiempo, entonces debes saberlo. No hay tiempo, no hay treguas, no hay fugas. Solo así, entonces, escribes.
----


Foto: El Jinete Imaginario 

viernes, 3 de febrero de 2023

ESE MAR

Eterno comienzo.
Retiro, retroceso y de nuevo empezar. Así cada día.    

El mar llega hasta la orilla con la parsimonia de un elefante y sacude la  playa con la fuerza de un rinoceronte.

El mar y su perseverante constancia de sacudirlo todo, de revolverse a sí mismo, de retorcer sus propias entrañas y lanzarse sobre la orilla hasta aplastarla sin piedad.

La ola apenas es el extremo impulso de ese cuerpo mastodóntico. Es igual que un par de manos con los dedos abiertos en su máxima amplitud. Es un puño que lentamente se desprende, extiende sus falanges y atrapa todo lo que puede sobre la orilla y un poco más allá.

En su regreso, tras la avalancha de energía envolvente, vuelve a sus entrañas con la dulzura de una caricia que va repartiendo sobre la playa.

Mientras escribo, la siento sigilosa a mi costado. Percibo su tierna solidaridad. Silenciosa siempre con simples y breves estallidos de vez en vez. Ella es como ese mar.  

Es una ola que cuando rompe en la orilla, avanza y retrocede, sacude y se lleva todo, limpia y despeja la playa, golpea y humedece la arena seca. Vuelve hacia adentro. Se recoge, crece y regresa en una cresta. Se pelea con el viento, reparte rocío en el ambiente y anuncia su poderosa presencia. Nunca sabes qué dejará cuando vuelva en retroceso y se pierda otra vez en la profundidad, solo para tomar fuerza y volver otra vez.

Todas las horas que escribo, ella es como ese mar que todo lo puede. En cada avalancha de palabras, ella es esa ola que revuelve, ordena y les da otra identidad. Mis historias duran el tiempo que se tome esa ola en estallar. Parecen que tienen final pero es solo un descanso para volver a empezar. Ella es esa ola y ese mar. Y lo que escribo son eslabones de algo que siempre vuelve distinto, diferente, a empezar.

-----

Imagen: Dokar Medina Camaño (@dokar_mc_fotografo). Modelo: Luz (@luz_arte_vivo)

miércoles, 1 de febrero de 2023

DÓNDE ESTÁ LA POESÍA

¿Y si la poesía estuviera hecha solo de silencios?
O de palabras lanzadas al espacio
O de miradas inquietas que no encuentran destino
O de voces que no alcanzan a expresarse.
¿Y si la poesía fuera solo el intento de algo?
 
Al amanecer
Apenas subió el sol a tu horizonte,
cuando las sombras prefiguraban tu cuerpo generoso,
cuando la luz volvió doradas algunas líneas de tu cara,
cuando el día me pidió testimonio de tu belleza,
cuando preguntó y exigió,
solo atiné a mirarlo sin decir palabra.
 
Absorto y estremecido, solo señalé con un gesto
que la poesía estaba adormecida en su boca
que había jugado toda la noche con ella
y ahora estaba extendida sobre sus párpados
esperándola
esperando que despertara
para besarla otra vez.

----


Imagen: El Jinete Imaginario (Amanecer. Santa Rosa, La Pampa)


jueves, 19 de enero de 2023

UN TEMBLOR EN MEDIO DEL SILENCIO

Escribir un poema o un buen texto puede llevarme una semana, tal vez un mes, y no siempre el resultado es aceptable.
Escribirte un mensaje, decir algo cuando apareces o una respuesta a una foto, me lleva unos minutos. El poema es sobradamente poema.
Esa es la diferencia entre buscar la vida y encontrarse con la vida.

Celebro todo el tiempo que esté ahí.
Gracias por acariciar la vida para que despierte,
por besar la noche para que sea día,
por besar el día para que engendre vida,
por zamarrear las horas para que vibren,
por ronronear la modorra del placer.
Agradezco tenerte ahí, llamarte aliento y tenerte siempre.
Amor.
Libre entre tus manos.

Eres un temblor en medio del silencio.


Algún día quizá escriba como todos.
Escribiré para la vida, la humanidad. Escribiré para el universo.
Mientras tanto seguiré escribiendo así.
Escribiré para vos como si fuera para el universo,
que a veces parezca que es para vos pero es para el universo,
y que cuando le escriba al universo,
alguien se dé cuenta que te estoy escribiendo a vos.   

Hasta tanto resuelva esta disputa que tengo, seguiré así.
¿Total…? Nadie se da cuenta
Pero en la instancia de escritura,
es una incógnita que me confunde. La tengo ahí.
Porque todavía no sé y creo que no sabré,
si tú eres el universo o al revés.
----- 

Imagen de autor desconocido tomada de la Red

lunes, 16 de enero de 2023

COMO SIEMPRE

Todo está como entonces
Como siempre, mi amor.
Un laberinto de palabras
Que buscan una historia
Pero no encuentran el final.
Y en el devenir,
Bandadas de vencejos 
Ejercitando
Vuelos de libertad.
---






























Imagen: El Jinete Imaginario. San Telmo, Buenos Aires..

viernes, 13 de enero de 2023

SI LA QUIERES VER

A ella tienes que darle poesía.
Tienes que colocar poesía en algunos recipientes.
Tal vez en pequeñas vasijas rellenas de frases y palabras.
Quizá en almendreros levemente hondos con trocitos de versos.
Esparcir la poesía como diminutas lagunas de agua fresca.
Repartirlas como bebederos por el espacio vital.
Dispersar el contenido por todo el lugar y dejar que largue su olor.

Ella vendrá a calmar su sed.
Igual que los pájaros de vuelo libre.
Esos que van de aquí para allá en el campo.
Buscan sosiego en las sombras del caldén, el algarrobo y el chañar.
O se entreveran en los aromos en floración.
Buscan el agua fresca que deja el rocío y no ha matado el sol.
Así calman su sed. Luego vuelven a volar.
En vuelos rasantes, en ascensos inesperados y en picadas imprevistas.
Ella es igual en las primeras horas de la mañana y en las últimas de la tarde.

Si la quieres ver, sentir su vuelo.
Esperar…  Esperarla e imaginar que se posará cerca de ti
Solo tienes que poner algo de poesía.
En pequeños cántaros y cuencos
Debidamente repartidos por el lugar.
Para que pueda calmar su sed.
Ella es un pájaro libre que bebe poesía en pequeños sorbos y alguna vez, quizá un par de tragos. No más.
Deja la poesía esparcida por el lugar.
Nunca a pleno sol. Mejor bajo una enramada.
Solo así la verás de cerca. Sentirás su proximidad. 
La verás feliz.
Luego de calmar su sed.
A veces silva y encadena armonías.
Solo para romper la monotonía de la llanura
Es solo música que le brota del poema
Que se acaba de llevar.

Ella es como un pájaro libre que vuela como mujer.

----



Ilustración de Vittorio Giardino


 

viernes, 11 de noviembre de 2022

UN AMOR A CARCAJADAS

Hay días que hacemos el amor
A carcajadas
Hay noches que salimos por las calles
Abrazados
Nos tocamos sin pudor
En todos lados, en todos
Los rincones
Hay días que reímos de solo
Vernos
Hay tardes que nos amamos
Con el impulso y la fuerza
De un bisonte
Hay noches de besos, noches besadas,
Que somos como gaviotas
Volamos bajo sobre las olas para beber
Nuestra espuma
La que vamos dejando en ese deseo
Por apretarnos, sostenernos, gemir y saturarnos
Hasta que amaine ese amor que está
Fundiendo
A cada instante
En cada paso, en cada abrazo, en cada beso
Hay días que hacemos
El amor
Como dos equilibristas desequilibrados
Como dos dislocados
Colgados en lo alto, lo más alto de la noria
Por encima de la rueda de una noche
Más allá de la noria del mundo
Colgados en lo más alto, en otro cielo
Como dos pájaros
Frenéticos
Apareados
En pleno vuelo.
Hay días que te persigo
Hasta meterme entre tus labios
Ni más adentro ni más afuera.
Hay noches que me persigues
Con el olfato
Concentrada en ese olor dulce
Penetrante
Del amor consumado.
Hay días, no sé cuántos
Que no dejamos de reír
A carcajadas
Hay días que nos reímos
Nos amamos y nos reímos
A carcajadas abiertas, desmesuradas
Expuestas a las miradas de todos
Hace días que nos reímos
Tanto… Tanto… Tanto…
Que pienso que nos moriremos
De risa
De amor y risa
De amor sin duda.
--


Imagen: Samantha Siegel y Brian Lawton (jazz dancer – NY-USA)

lunes, 10 de octubre de 2022

ESA ALEGRÍA

Ese andar de fiesta por la vida. Esa mirada de amanecer. Esa sonrisa.
Esa manera de recibir el día.
Esa  delgada línea de seducción que me obliga a bajar la mirada.
Esa boca que es un beso amparado en la alegría.
Esas cosas que dejan la percepción de felicidad al alcance de la mano.
Esas cosas que me dicen, ¡bésala, bésala!
Esas cosas que me cambian el día y que dejan el deseo rondando mi cabeza.
Esa vida que siempre está de fiesta contigo.
Esa fiesta que llevas y traes, que dejas por la casa y me sorprende
Esas cosas que tienes, que  golpean mi desilusión, mi desamparo
y dicen: ¡Ríndete tristeza!
Esa alegría
A la que llamo vida, germen, amor y nacimiento. 
---


Imagen de autor desconocido tomada de la Red.

viernes, 30 de septiembre de 2022

IMPLOSIÓN

No puedo explicar qué me ocurre cuando me mira. Muchos menos puedo describir cuando se recuesta sobre mi pecho. La siento sobre mí. Le cruzo los brazos sobre la espalda y mis manos ondulan con su respiración. Parece tener un corazón balbuceando fragmentos de poesía que guarda sabe dónde. Palabras que no dice, solo las deja encima cuando me abraza. No puedo escribir lo que sucede en ese instante. Solo siento que en un momento así, se fugan las metáforas, el verbo queda atenazado, las palabras caen, se esparcen, se abrazan y se revuelcan felices por el piso. Ese es el momento en que amo el caos que provoca en mi cabeza, al tenerla así y sentir los latidos de su corazón. 

---

Imagen: Eros y Psique, por Antonio Cánova. Museo del Louvre. París.

martes, 20 de septiembre de 2022

QUERERTE ASÍ

No sabes lo bien que me sienta escribirte. No sabes lo bien que me hace saber que me lees. No sabes lo bien que me pones con tu presencia. No sabes lo bien que me calza saber que estás ahí. No sabes lo bien que le sientas al mundo y a la vida. No sabes… ¿O sí sabes…? No importa. No importa que estés acá o estés allá porque siempre estás.

No sabes lo bien que me dispone saber que estás en esta vida y en este mundo. Y que a ciertas horas del día, te fijas en mí, me lees, me llamas, me hablas, me observas, me quieres, me preguntas, me respondes, me convocas, me pones nombres, me recorres con tu boca, me acaricias con tu lengua, me proteges con tus brazos, me quieres con el alma. Y te abrigas con la mía, que siempre está ahí, esperándote, para abrazarte y para amarte como solo se te puede amar a ti. No sabes lo lindo que es quererte y escribirte. Escribirte y quererte. No sabes lo lindo que es… ¿O sí? No importa, no importa. Porque lo lindo es quererte así.


Imagen de autor desconocido, tomada de la Red.

martes, 13 de septiembre de 2022

EL VÉRTICE DEL VÉRTIGO

El vértigo de tu mirada es el vértice donde me conviertes en equilibrista.
En los vértices de tu sonrisa están las coordenadas 
donde encallan mis ojos,
donde se producen los eclipses,
donde se acelera la luz,
cierra la noche
y se abren
las horas felices,
los instantes tintos y amarillos,
los contrapuntos de enardecidas brasas dulces y naranjas,
que solo descansan en los breves momentos de tu parpadear.
 
Solo a través de tus ojos, 
en los vértices de tu sonrisa,
en el trapecio que forman con tu mirada,
en la suave ondulación de tu boca,
solo así
se alcanza el instante mismo del vértigo.
Se conoce la aceleración creadora de la vida,
la intersección de todos los eclipses,
la confluencia de todas las luces.
 
En ese momento preciso, inefable y contundente,
en que la vida se tensa hasta romperse pero no se rompe,
en que el silencio es la fuerza creadora,
es ahí donde florece algo en la profundidad,
donde el segundo, la fracción del segundo, es una historia eterna
que retumba hacia adentro y al mismo tiempo hacia afuera
en un bochinche de ecos persistentes.
 
Ese es el punto exacto en que mis ojos alcanzan la velocidad de vértigo y yo con ellos en el vértice del vértigo. 



Imagen de autor desconocido, tomada de la Red. 

viernes, 9 de septiembre de 2022

NO DEJES DE MIRARME

Te miro y no te miro
Entonces no te miro
Pero no puedo dejar de mirarte. 

Si me miras porque me miras
Si no me miras entonces por qué
No me miras. Mírame de golpe
Mírame suavecito con el costado
Pero no me mires como se mira siempre.
Pero no dejes de mirarme, por favor,
No dejes de mirarme. 

Porque aunque no pueda mirarte
Y no pueda dejar de mirarte
Quiero sentir el abrigo de saber
Que me estás mirando. 

¡Mírame, mírame!
Y no dejes de mirar
Abrázame con la mirada
Déjame quieto entre tus ojos
Te estoy besando con los míos.
Baja los párpados si quieres
Pero no me dejes
Porque no dejaré de mirarte
Y hacer el amor con la mirada. 
 
Mírame, reflejo de mis quimeras
Mírame mujer, por favor
Que te estoy mirando. Mirando sin duda
Porque te estoy amando. Amando sin duda.

Ph by Sascha Perlinger (@perlinger.portraits)

Model Sally Dee (@sallys.portraits)

martes, 30 de agosto de 2022

SUEÑOS DE LARGO VUELO

La soledad  y la tristeza  juegan y juegan entre ellas, desde el mediodía y por la tarde hasta no se sabe qué horas de la noche. Mientras, amasan y amasan sueños como quien los rompe, pero no los rompen.   

Así hasta que logran dejarte dormida.

Entonces te suben al sueño que han estado amasando y también te amasan a ti para que no pienses en ellas. Te aprietan y sacuden como un bollo para llamarte, para que sientas tus propios latidos y encuentres tus manos dormidas.

En el sueño, se mueven imperceptibles en el silencio, para que empieces a escribirte a ti misma un mensaje que diga algo así:

Vuela relámpago de sal,
vuela torrente de luna desgajada,
vuela niña
y atropella esa mujer normal,
vuela niña
rompe la mujer rutinaria y pendenciera,
que no te sabe abrazar.
vuela niña
y sé infinita como la noche
vuela como un rayo de sol
pétalo de vida
¡vuela, vuela!
estrella del amanecer
¡déjate extrañar peregrina del silencio!
déjate amar brasita de alegría
vuela, vuela y vuela

La soledad y la tristeza amasaron toda la tarde, hasta bien entrada la noche, ese abismo de miradas cruzadas entre el interior oculto y la  realidad, ese limbo de incertidumbre que se observa a través de un tenue velo salino que se antepone a los ojos. La soledad y la tristeza te amasaron con los sueños perdidos y por venir, para que no te fueras con el abismo ni el abismo se quedara dentro de ti.

Imagen de autor desconocido, tomada de la Red. 

miércoles, 24 de agosto de 2022

EL DÍA, LA ALEGRÍA Y YO

Cuando declinas la mirada,
cuando inclinas la cabeza en dirección a ninguna parte,
cuando cierras los ojos,
entonces ya sé que el día
entra lentamente en la noche.
Y yo con él. Y yo contigo.

El día, la alegría y yo
vamos a guarecernos entonces,
en las penumbras de tus brazos extensos como alas,
en las sombras sobre tu cuerpo.
Góndolas oscuras. Vasija de vida.
Ahí todavía suenan, como un eco,
el antiguo crepitar del día
y tus amores laboriosos.
Fulgor, audacia y ternura.
Cruzan la luz
hasta la quietud acogedora del silencio. 

Así, el día, la alegría y yo, adormecidos, 
nos acercamos a tu pequeño fuego interior
y nos cubrimos de calor en un manto de cabellos.
Sueño dulce y sereno que acompaña a las estrellas,
disputa con las nubes y festeja con la luna.

Así, hasta las próximas horas.
Cuando vuelvas a abrir los ojos.
Para acariciar el día
y abras la puerta de la fertilidad.


Imagen de autor desconocido, tomada de la Red.

miércoles, 17 de agosto de 2022

TAL VEZ MAÑANA

Te amo tanto, tanto tiempo.
Te miro demasiado todo el tiempo.
Te siento tan tejida, entrelazada, enredada.
Me siento tan anudado
Hilo, hilván, calor y abrigo.

Te siento tan adentro, cobijada.
Entregada, generosa y creadora.
Te siento. Te llevo. Te traigo.
O me voy contigo. Es lo mismo. 

Te llevo en mis manos y en mis ojos

¡Te llevo en tantas partes…!
Cuerpo, solidez, fuerza y esperanza.
Solo por mirarte, pensarte y amarte
Te llevo, te siento y me trasciendes. 

Tal vez de tanto mirarte.
Te crezcan hijos. Tal vez mañana.
Un día, tanto admirarte.
Tal vez de tanto amarte
Te crezcan hijos de amor y pensamiento.


Imagen: El Ángel. Escultura de Benjamin Victor.
Inspirado por fotografías tomadas por Christopher Peddecord de la bailarina Dayna Marshall

miércoles, 10 de agosto de 2022

SE APAGA EL DÍA

Se va la tarde
en un otoño de ocres, brillos y contraluz.
Se va el día en amarillos sigilosos.
Y yo que te llevo en la punta de la boca.
Y tú que me vuelas entre los ojos.
El atardecer es un hilo tenso, extendido, sin recorrido preciso, que se ovilla en el cielo y se desovilla entre mis manos cuando escribo: “en sus cabellos está la danza y sólo ahí baila la esperanza”.

Se va el aliento
entreverado con la brisa, suavemente mecido,
igual que las ramas de los árboles en ese camino
donde solemos agitarnos con un beso.
Se va el suspiro detrás de tu sonrisa.
Belleza feliz, luna desplegada, noche de pupilas frescas y festivas.

Se va el día
mientras celebro
el universo que contiene tu mirada.
Se van las horas.
Y te siento en todas partes.
Y te abrazo y no te abrazo.
Tú tan viento y yo tan árbol.
Yo tan verso y tu tan verbo.
Y algo nuestro volando en el camino, sin nombre y sin tiempo, que hemos llamado:
palabra – presencia  – amor – existencia”.
...













Foto César Manuel Sarmiento (@eljineteimaginario)


lunes, 1 de agosto de 2022

TODA ELLA

Se me ha dicho y advertido.
La metáfora es un tropo esencialmente poético,
en el polo opuesto a la razón y el sentido común.
Especulo y concluyo: Debe ser cierto.

Porque siempre he pensado
que ella era la metáfora perfecta
de la vida
que cualquier humano pueda imaginar
en cualquier tiempo, en cualquier lugar. 

Toda ella es una metáfora
en el sentido opuesto a la razón.
Un sin sentido,
Una feroz presunción de lo irracional.
Un atropello al sentido común. 

Toda ella es una metáfora.
No hay nada que no sea proverbial.
Es una mezcla de sabiduría del sentimiento
y percepción exquisita del secreto más oculto
del alma, de los días y las noches. 

Toda ella es una vida.
Toda ella son miles de historias.
Toda ella es el silencio
agudo, hondo y sonoro, replicante
de las conmociones internas. 

Toda ella es
esencialmente lo poético,
la poesía misma.
Toda ella es la metáfora.
y una sinrazón.


Imagen de Laura D (@lauradi_ph)