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domingo, 16 de julio de 2023

EL BUSCADOR DE PALABRAS

Un día descubrí que podía abrazarla con la palabra.
Se dejaba abrazar con la palabra.
Escribía cosas que le calzaban como un traje esperado desde siempre. 
Escribía para ella. Y ella pensaba que eran solo para ella.
Disfrutaba. Ella y yo.
Reaccionábamos con algunos verbos y en la combinación de algunos adjetivos.
Era feliz en esos abrazos de palabras.
Yo era feliz abrazándola.

Cuando descubrí que podía abrazarla con la palabra,
entonces mi pretensión fue cubrirla siempre con palabras.
Percibía su tensión, su atención y reacción al abrazo de palabras.
Éramos dos gatos en un canasto de palabras.
Ella esperaba esos abrazos apalabrados y yo celebraba con palabras.
Jugábamos a entrelazarnos en perífrasis y circunloquios.
Terminábamos en abrazos fuertes y sensitivos de sustantivos y metáforas. 

Descubrí que ella se encogía, se recogía, sensible en esos abrazos de palabras.
Imaginaba las expresiones de sus ojos en esos breves estremecimientos.
Se sonreía. Si, lo sé. Porque es su forma de llamar a la vida.
Ella se dejaba.
Su silencio no era ausencia. Era reclamo.
Ella esperaba siempre esos abrazos de palabras.
Yo era feliz
Buscando palabras para abrazarla

Anoche me confesó que le gusta que la abrace con palabras
Entonces, decidí convertirme en buscador de palabras.

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Imagen de El Jinete Imaginario (@eljineteimaginario)

domingo, 21 de mayo de 2023

DESNUDOS

Desnudos
Hemos perdido toda identidad.
No somos más que esa entrega, que se calcina lentamente en las caricias que conducen al beso que nos dará una nueva respiración.

Hemos dejado en la puerta del infierno las cargas ligeras de la no verdad. Solo llevamos lo que no sabemos si es verdad.
En la más absoluta indigencia, hemos tirado por la ventana los trapos de la decencia y todos los papeles de la moral.

Desnudos
Entregados
Nos hemos tomado fuerte, nos hemos apretado para extraer el jugo que deja el calor en los cuerpos sometidos.
Somos nuestros verdugos. Los feroces agitadores de nuestro futuro. Somos las manos que amasan nuestra integridad.

Desnudos.
Somos lo que no fuimos. Somos lo que quisiéramos ser. Somos los ojos que recogen virtudes entre los pliegues del abrazo. Somos cada uno de nosotros y los dos al mismo tiempo. 

Desnudos.
Cuando tiritamos de fortaleza, cuando temblamos de valor, cuando nos estrujamos uno dentro del otro, llenos de temor, cuando no somos más que eso, nos vaciamos y nos llenamos en una nueva identidad.

Desnudos
Somos y seremos algo que no sabremos.
Entregados. Hasta el fin de los días.
Sin ninguna verdad, sin ninguna certeza
Solo una clave de amor, engarzada sobre ti.
Y nada más.
Y todo por hacer, todo por andar, todo porque sí.
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Imagen: Nicole Maluendez (@chinamaluendezfotografia)
Modelo: Lola Colobine (@lolacolobine)

martes, 13 de septiembre de 2022

EL VÉRTICE DEL VÉRTIGO

El vértigo de tu mirada es el vértice donde me conviertes en equilibrista.
En los vértices de tu sonrisa están las coordenadas 
donde encallan mis ojos,
donde se producen los eclipses,
donde se acelera la luz,
cierra la noche
y se abren
las horas felices,
los instantes tintos y amarillos,
los contrapuntos de enardecidas brasas dulces y naranjas,
que solo descansan en los breves momentos de tu parpadear.
 
Solo a través de tus ojos, 
en los vértices de tu sonrisa,
en el trapecio que forman con tu mirada,
en la suave ondulación de tu boca,
solo así
se alcanza el instante mismo del vértigo.
Se conoce la aceleración creadora de la vida,
la intersección de todos los eclipses,
la confluencia de todas las luces.
 
En ese momento preciso, inefable y contundente,
en que la vida se tensa hasta romperse pero no se rompe,
en que el silencio es la fuerza creadora,
es ahí donde florece algo en la profundidad,
donde el segundo, la fracción del segundo, es una historia eterna
que retumba hacia adentro y al mismo tiempo hacia afuera
en un bochinche de ecos persistentes.
 
Ese es el punto exacto en que mis ojos alcanzan la velocidad de vértigo y yo con ellos en el vértice del vértigo. 



Imagen de autor desconocido, tomada de la Red. 

viernes, 9 de septiembre de 2022

NO DEJES DE MIRARME

Te miro y no te miro
Entonces no te miro
Pero no puedo dejar de mirarte. 

Si me miras porque me miras
Si no me miras entonces por qué
No me miras. Mírame de golpe
Mírame suavecito con el costado
Pero no me mires como se mira siempre.
Pero no dejes de mirarme, por favor,
No dejes de mirarme. 

Porque aunque no pueda mirarte
Y no pueda dejar de mirarte
Quiero sentir el abrigo de saber
Que me estás mirando. 

¡Mírame, mírame!
Y no dejes de mirar
Abrázame con la mirada
Déjame quieto entre tus ojos
Te estoy besando con los míos.
Baja los párpados si quieres
Pero no me dejes
Porque no dejaré de mirarte
Y hacer el amor con la mirada. 
 
Mírame, reflejo de mis quimeras
Mírame mujer, por favor
Que te estoy mirando. Mirando sin duda
Porque te estoy amando. Amando sin duda.

Ph by Sascha Perlinger (@perlinger.portraits)

Model Sally Dee (@sallys.portraits)

miércoles, 26 de septiembre de 2018

PIENSA EN EL OTRO


Hay días en los que es más lindo dar un beso que recibirlo. Abrazar a ser abrazado. Mirar al otro antes que a uno mismo. Porque hay días en los que pensar en el otro, también es una forma de pensar en uno mismo. Porque no siempre alterar y alborotar el ego es quererse en serio. Adularse sin sentido produce solo fascinación por algo que uno no es. Porque alentarse a luchar por un camino que se desconoce, no se eligió y no se sabe para qué se está ahí, es simplemente alegoría de la estupidez, eso que llaman “autoayuda”.  

Hay días que es mejor pensar en el otro. Hay días en los que pensar en el otro, es la mejor forma de llegar a uno mismo. Y si a ese otro no lo tienes  cerca, no importa. Piénsalo tanto, invócalo tanto, que al final lo llevarás puesto en el cuerpo por el resto del día.

Así es cuando se ama, quiere o desea al otro. Así pueden ser los días en los que uno no quiere que  todo sea  disperso, anodino, triste, deshilachado, hasta  terminar enredado en madeja de nada.
Piensa en el otro, piensa en besarlo y abrazarlo. Piensa y dale rienda suelta al sentimiento. Lárgate a la carrera a buscar ese otro que te hará bien.

(papeles de Diego Bugallo)
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Street art. Imagen de Buenos Aires