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jueves, 6 de julio de 2023

DESCANSO EN TI

Al  final del día, siempre descanso en ti. Aunque no estés y solo pueda verte en el agua que corre por mis manos, mientras dejo atrás las banalidades de un día normal. Es así como me reencuentro. Y me dejo llevar por la idea simple y necesaria de contarme lo mucho que te amo, mientras el agua corre entre los dedos y pienso que estás ahí.

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Imagen de autor desconocido, tomada de la Red.

lunes, 26 de junio de 2023

AL REGRESO

Se apaga el día y voy caminando en el silencio, con el mismo ritmo parsimonioso de la respiración. Baldosas flojas, empedrados, luces débiles que contrastan sobre el cielo denso. Atardecer de nubes y escasa luna.

Me dirijo como un águila nocturna hacia ese lugar de espacios cóncavos. Ahí dónde guardas los poemas que siempre preparas para cenar. Ya conozco el lugar de la alacena donde los escondes, para que no te los robe por las noches.

En el regreso, me impulsa saber que estás ahí, alimentando el fuego que generas al frotar tus manos, soplando en besos y en versos para avivar la lumbre. Me empuja saber que habrás buscado en tus laberintos algunos cuentos que extenderás sobre la cama para dormir.

Se apaga el día y voy con un ramillete de palabras para regalarte. Para que cantemos juntos antes de dormir.

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Imagen de El Jinete Imaginario (@eljineteimaginario). “Pasaje San Lorenzo”. Buenos Aires. 2019

lunes, 15 de mayo de 2023

QUIERO CREER Y CREO

A veces, me gusta creer que es cierto. Lo siento tantas veces en el día que no puede ser otra cosa más que la certeza absoluta. Amarla es el delirio predilecto de mis días de absoluta normalidad. En el flujo anodino de la corriente constante de urbanidad laboriosa, yo la traigo ante mí, como signo de la auténtica rebelión de los espíritus y las  almas transgresoras. Amarla es el punto de encuentro con la vida, es el lugar donde se citan todas las conspiraciones y tejen alianzas todas las  rebeliones.

A veces quiero creer que es cierto. Fuerzo la certeza y llevo mi convicción hasta el punto extremo de la fatiga. Pero a veces me agota más la duda. Me ocurre justo cuando la curva del día intrascendente, alcanza su máxima abertura.

Se va gastando el sentimiento solo de distancia. Entonces siento que aparece de repente y me empuja. Me introduce otra vez en su mundo, esa historia que no puedo describir. Vuelvo entonces a subirme al delirio sustancial de imaginación y pensamiento. Vuelvo a convencerme que todo es cierto. Entonces digo, mis certezas son más verdad que la propia realidad. No hay fuerza banal y rutinariamente desabrida, que pueda contradecirlas. Aunque siempre me quedo en la duda de no saber si el amor es ella o ella es el amor.

En ciertos momentos, solo soy un diletante que se deleita en las circunstancias comunes. Me vuelvo un personaje que trajina debates, hace relatos como discursos, tiene soliloquios y diálogos silenciosos, como disputas ocultas al común de la gente. A lo largo del día, todo se convierte en una auténtica batalla clandestina por la belleza, en el interior de uno mismo y en el cuerpo de ella que todo lo contiene. Al llegar la noche, solo se sostiene mi firme certeza de amarla. Y la duda de no saber si el amor es ella o ella es el amor.

Quiero creer y creo, porque la auténtica razón de mi creencia es amar lo que pienso y creo. Y cada vez que se agota el sentimiento y estoy a punto de ser un descreído, suspicaz y pendenciero, entonces aparece ella para decirme “gracias por ser parte de mi vida”.

Se encienden los mimbres del hombre común, se lustra la madera interior y se apartan los brillos caducos. Entonces se desarman las estrategias del hombre corriente. Y vuelvo a instalarme cómodamente en el delirio. Vuelvo a calzarme el traje invisible que un día me dio, para que sea el hombre más feliz en este mundo, sin que nadie sospeche por qué ni para qué.

Porque creo en eso que quiero creer y creo. Porque la causa de todas mis fuerzas, es pensar que es cierto eso en lo que creo. Porque no hay ninguna realidad más poderosa, que esa que surge de las batallas donde se dirime la duda sobre si el amor ella o ella es el amor.

Luego, tras las fatigas estrujadas al sol y puestas a ventear bajo el caldén, estiradas y trapeadas las bondades contra el viento, perfumados los cuerpos en aromos, solo queda en lo que creo. El día, con ella, es siempre un alegato a la razón. Para sostenerse, es preciso creer. Estar dispuesto a creer en todo lo que dices que crees y solo creer en lo que sientes. Todo tiene su lógica y una razón personal. Aunque persista la duda de no saber si el amor es ella o ella es el amor.

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Imagen de Suse aus Mecklburg (@suse.photo). Modelo @cybele_devi

lunes, 8 de mayo de 2023

EL DÍA ES UN AROMO EN PRIMAVERA

Dicen que dicen, que dice Jung. “Hasta que el inconsciente no se haga consciente, el subconsciente dirigirá tu vida y tú le llamarás destino”. Pero vos no le llamás destino, le llamás poesía. Y no es el subconsciente  sino el inconsciente el que dirige tu vida.

Esa empecinada forma de ir contra corriente, de entender la vida y pensar en mañana, es lo que enamora, asombra, seduce y te enaltece. No es tu figura en sí. Es tu presencia. La proyección. Las sombras. La idea de futuro. Los entornos de la vida. Tu propuesta. Las formas de tus manos en el labrado sentido de la alegría. El lugar a donde miras. La sonrisa a media tarde. Tus labios en el beso de la noche. Tu palabra al amanecer.  La risa en el café. Cuando abrazas a la niña. Y la niña te sonríe. Cuando salís por la calle y el día es un aromo en primavera.

Eso es lo que enamora. Eso me confunde. Me deja en estado de perspicacia. Siento golpecitos eléctricos en alguna parte, chasquidos de cosquillas. Recuerdo las bolitas de la infancia y me siento dentro. Girar y girar. Memoria traslúcida de los caminos vítreos de entonces, rabiosos de colores,  enloquecidos de curvas. Exaltado, perplejo, dibujo en los papeles, escribo en las hojas de los árboles, en mis manos, en el aire. Le silbo al viento. Y me respondes. Canto hacia adentro y le pones música. Beso el cielo y me acaricias las mejillas. Me abrazas en los pliegues de tu cuerpo. Y te abrazo.

Al final ya sé que no es el destino. Es el inconsciente que nos lleva hacia el camino y nos hace andar veloces, zigzagueantes y amarrados como borrachos de nosotros mismos, como ovillos de tréboles y alfalfa que se enredan y se agrandan. El viento nos revuelve, nos da vueltas, nos sacude y nos empuja al pie de tu aromo donde siempre es primavera.

No sos vos ni soy yo lo que enamora. No es el destino. Es el amor… ¿Consciente o Subconsciente? No. Es el inconsciente. Es lo que nos lleva hacia arriba y nos sacude como un trapo entregado al viento.   

Sobre nosotros, también se dirá que “dicen que dicen”. Pero quizás entonces, para ese tiempo, ya no seamos nosotros los que fuimos.

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Imagen tomada de la Red de autor desconocido. 

jueves, 4 de mayo de 2023

TRAS LA MUERTE DEL AMANECER

La mañana es ese lugar inhóspito en el que nos dejan las obligaciones. Es ese lugar vacío cargado de urbanidad, donde ni siquiera me consuela saber que estás en algún lugar pensando en mí, como yo ahora estoy pensando en vos.

La mañana no es lo mismo que el amanecer. La primera luz del día es un acto rebelde contra la confusión, es una agresión a la oscuridad y es  también, un golpe seco al sueño que no estamos en condiciones de cumplir. El amanecer es la realidad desafiante, es una invitación que atrapa. Aunque también es una llama que se escapa ni bien comienza a crecer.

El amanecer no es la mañana. El amanecer es el instante de vida que se agotará apenas comenzar. Pero no importa. Porque igual que cada día, es la porción de vida necesaria para existir. 

La mañana es un discurrir por los lugares habituales, un pesado ejercicio de normalidad, un desabrido camino de compromisos. La mañana puede ser un lugar trágico de desamparo. Tal vez un golpe bruto sobre esa luz anunciadora del amanecer.

Pero esa muerte del amanecer, tan rápida, tan pronta, tan abrupta e inesperada, no matará el día. No lo hará. Aunque la mañana sea como cada mañana, igual que todas las mañanas. Aunque no me alcance saber que estás en algún lugar pensando en mí, como yo ahora estoy pensando en vos.

La mañana será, en cualquiera de las formas que quiera ser. Pensarte, llamarte, invocarte, desearte, es la única certeza que tengo, para saber que el día no morirá vacío y desolado. Pensar en vos, aunque a veces no me alcance, es lo único que tengo. Es un amarre con el más allá. Es esa parte de la vida que nunca se va. Nunca muere. Nunca se me va.

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Imagen Pier Toffoletti

martes, 2 de mayo de 2023

MOROCHA

Siempre pienso que el día trae venturas, acertijos, cuentos, leyendas y pequeños horizontes escondidos en algún lugar. Todo el secreto está en saber mirar, oler, sentir, esperar, investigar, descubrir el escondite. Esa tarea de la primera hora, cuando la mañana todavía no es hoy y el sol apenas se muestra, está llena de colores invisibles. En esa confusión y mezcla burbujeante de luces e imágenes, siempre apareces en el costado moreno del espectro. Levemente brillante, suavemente tornasolada y a veces en contraluz. Entre apariciones y desapariciones, voy descubriendo tu cara de morena clara, limpia, despejada, generosa, que me sugiere caminos, senderos y atajos, para que pueda encontrar lo que el día trae escondido en algún lugar. Por eso, cuando la mañana alcanza intensidad y se despejan las incertidumbres, entonces ya sé que ese día se llama Morocha. Igual que vos. 

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Imagen de @pincho2873. Modelo: Lola Colobine.(@lolacolobine)

domingo, 9 de abril de 2023

LA ÚNICA VIDA

Ese andar de fiesta por la vida.
Esa mirada de amanecer. Esa sonrisa.
Esa manera de recibir el día.
Esa delgada línea de seducción que me obliga a bajar la mirada.
Esa boca que es un beso amparado en la alegría.
Esas cosas que dejan la percepción de felicidad al alcance de la mano.
Esas cosas que me dicen ¡bésala, bésala!
Esas cosas que me cambian el día y que dejan el deseo rondando mi cabeza.
Esa vida tan sencilla que se desliza gentil y generosa repartiendo bondades.
Esa vida que siempre está de fiesta a tu alrededor.    
Es la auténtica vida. La auténtica y verdadera vida.

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Imagen de autor desconocido, tomada de la Red. 

lunes, 10 de octubre de 2022

ESA ALEGRÍA

Ese andar de fiesta por la vida. Esa mirada de amanecer. Esa sonrisa.
Esa manera de recibir el día.
Esa  delgada línea de seducción que me obliga a bajar la mirada.
Esa boca que es un beso amparado en la alegría.
Esas cosas que dejan la percepción de felicidad al alcance de la mano.
Esas cosas que me dicen, ¡bésala, bésala!
Esas cosas que me cambian el día y que dejan el deseo rondando mi cabeza.
Esa vida que siempre está de fiesta contigo.
Esa fiesta que llevas y traes, que dejas por la casa y me sorprende
Esas cosas que tienes, que  golpean mi desilusión, mi desamparo
y dicen: ¡Ríndete tristeza!
Esa alegría
A la que llamo vida, germen, amor y nacimiento. 
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Imagen de autor desconocido tomada de la Red.

miércoles, 24 de agosto de 2022

EL DÍA, LA ALEGRÍA Y YO

Cuando declinas la mirada,
cuando inclinas la cabeza en dirección a ninguna parte,
cuando cierras los ojos,
entonces ya sé que el día
entra lentamente en la noche.
Y yo con él. Y yo contigo.

El día, la alegría y yo
vamos a guarecernos entonces,
en las penumbras de tus brazos extensos como alas,
en las sombras sobre tu cuerpo.
Góndolas oscuras. Vasija de vida.
Ahí todavía suenan, como un eco,
el antiguo crepitar del día
y tus amores laboriosos.
Fulgor, audacia y ternura.
Cruzan la luz
hasta la quietud acogedora del silencio. 

Así, el día, la alegría y yo, adormecidos, 
nos acercamos a tu pequeño fuego interior
y nos cubrimos de calor en un manto de cabellos.
Sueño dulce y sereno que acompaña a las estrellas,
disputa con las nubes y festeja con la luna.

Así, hasta las próximas horas.
Cuando vuelvas a abrir los ojos.
Para acariciar el día
y abras la puerta de la fertilidad.


Imagen de autor desconocido, tomada de la Red.

viernes, 24 de agosto de 2018

*/ A VECES

Cuando el día se pone esquivo, entonces me digo: Llénate de ilusión.
Tal vez deba repetirlo varias veces, pero al final termino por convencerme.
En ciertas ocasiones, es necesario dejarse seducir por algo absurdo.
Aunque también es cierto, que lo que llevas de importancia en tu memoria, está hecho de absurdos, sorpresas, instancias imprevistas y alguna que otra quimera; de esas que dejan alegría o tristezas pero que siempre se mantienen en lo más profundo de uno mismo porque fue bueno vivir lo vivido.
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Imagen tomada de Pinterest