jueves, 27 de abril de 2023

TE QUIERO ASÍ

Te quiero  así
Caderas anchas.
Ritmo. Quiebre. Cadencia.
Luz. Espera. Abrigo.
Sabor de algarrobo. Calor y color. 
Celebremos con vino las horas así.  

Piernas fuertes. Ágiles y sutiles.
Pequeñas y flexibles.
Torneadas bajo el sol.
Sombra y pilar. Sostén y camino. 

Culo grande. Inmenso como la noche.
Encendido como el lucero.
Esférico como un planeta.
Viaje, sueño y desvelo.
Tetas como un sol
Caliente canela. Sabor de miel.
Arde al tacto. Se siente en el pecho.
Subyuga. Busca un corazón.
Y un vientre que me dice
¡Lánzate, lánzate!
No lo dudes otra vez.
 
El oído sobre el ombligo,
La boca en dirección al sur,
la nuca resistiendo tu diafragma.
Y la cara feliz, deslizándose por el torso,
como quien desciende
desde lo más alto a lo más dulce.
Estampida de astillas.
Caramelo ácido, menta y anís.
 
Te quiero tanto porque te quiero así.
Te quiero cuando sonríes y te quiero tanto más
cuando las chispas de tu cuerpo
incendian hasta el sol.
 
Pies descalzos, tobillos de nuez
Dedos de almendra, bailan sobre el piso frio.
Urgencias de invierno. Madrugada y amor
Ventura y buenaventura
Abrazo, beso y apretón.
Te quiero así
Noche. Aurora. Día y resolana.
 
Eres inmensa. Te siento interminable
Desde tus pequeños contornos, figura feliz.
Desde tus formas esféricas como la luna.
Hasta tu cuerpo. Inmenso como caravana de estrellas.
---



Imagen de autor desconocido. Modelo: Lola Colobine.

 

lunes, 24 de abril de 2023

EL PARPADEAR DEL INSTANTE

Todavía estás grabada sobre mis manos.
Tatuada sobre mis brazos.
Te siento correr por la palma de mis manos.
Te siento jugar con los pliegues de mis dedos
haciendo nudos, desatando albores, tensando el impulso.
Desarmando al amor en su estrategia. Haciéndolo original.
Te siento,
en el sobresalto de mi respiración, en la somnolencia que has dejado.
Todavía llevo el perfume de la noche.

No sabes lo bien que le has hecho a mi mañana.
No sabes el empuje que le has puesto a mi día.
No sabes la alegría que deja tu presencia.
No imaginas la fiesta que impone tu paso. 

Porque al final, en el parpadear del instante
se comprenden todas las claves. 

El sueño de la vida se recoge, se esconde, se agazapa
al abrigo de tu cuerpo.

En el beso de tu sexo crece la vida otra vez.
Cóncava laguna cristalina. Sombra de caldén. Viento del sur.
 
En los incesantes deseos del encuentro
siempre guardas un breve paraíso
 
Al calor de tus labios se protege el amor,
se refugia el alba, el placer, la ternura y la lujuria  
 
En el ambiente se respira una sensación
de amarte,
de hacer el amor a cada instante,
de penetrarte y entregarme.
Todo el tiempo, toda la vida.
--- 

Foto: Candela Benitez (@candelabenitez9). 
Modelo:Lola Colobine (@lolacolobine).

jueves, 20 de abril de 2023

LA VIDA, ESAS HORAS

La vida es un beso que está siempre guardado en tu sonrisa.
La vida son las horas felices de esperarte en el andén de la mirada que llevo puesta.

¡La vida! Esas horas…
En las que juegas por la cornisa de mis párpados.

Esas horas, esos días, de andar festivos, agoreros y en proclamas.
Luego perdernos en tus pupilas,
que miran fijo,
un horizonte tras el horizonte.
Un lugar que solo tú puedes alcanzar.

Cada tiempo tiene su afán.
Cada lugar está cargado de amores, desdenes, quimeras y utopías.
Cada momento tiene una propuesta, una opción, un desafío.
Se percibe el entusiasmo, el temor, las inquietudes o las dudas.
Cada instante te tiene a ti.
Cada segundo es un universo donde burbujea la vida.

Fluye la vida también dentro de mí,
en la mirada, el abrazo, el beso y en el alegre sueño de lo imposible.
Cuando estás ahí, cuando vienes a mí o salgo por ti.
¡Y voy…!  ¡Siempre! Alegre y excitado
hasta abrazarte
en esas horas precisas, felices y absolutas.
--

Imagen de autor desconocido, tomada de la Red.

 

lunes, 17 de abril de 2023

TIEMPO

Tengo mi tiempo
Entretenido con el tuyo
Tengo mis horas
Jugando con los pliegues de tu tiempo
Tengo mis días
Acechando tu tiempo
 
Tengo pocas cosas. Nada material
preciso y necesario, solo lo justo
para ir a no sé dónde a buscar no sé qué.
 
Pero tengo tiempo, te tengo a ti
y toda la vida que pueda vivirla.
Tengo todas los días que te pueda besar,
todas las horas que te pueda amar
 
Nunca nada tiene valor,
si no se conjuga en el fluido cálido
de existir y construir, crear y partir.
Nada se altera, se estruja, tiembla al respirar
si no es en el tacto y roce suave de cuerpos decididos,  
que han huido del destino,
para atrapar su tiempo y volverlo
eterno, profundo, insumiso y total.
 
Qué es el tiempo
en el entorno invisible de un amor sublevado
contra sí mismo y las circunstancias.
Qué es el tiempo en ese espacio estremecido,
de un amor quimérico. Altanero hasta consigo mismo.
Qué es el tiempo en los amantes.
Utopistas y rebeldes sin sosiego.
 
El tiempo es solo una fracción del sentimiento, 
es una fractura del pensamiento,
cuando dejo mis horas bajo el cuidado de tu boca,
cuando tus manos se apoderan de mis días,
cuando el universo es una ficción
construida con esmero y precisión
hasta volverla real.

---


 Créditos fotográficos de esta imagen: Anton Rothmund – (@anton_rothmund_foto_grafie) y Susan de Mecklenburg (@suse.kuestenkind)

jueves, 13 de abril de 2023

AUNQUE NO ESTÉS

Tu sombra es más fuerte y más profunda que todas las distancias. Alma generosa de amplio vuelo y sueños largos. Presencia firme en las auroras. Frondoso amor de atardecer incierto. Sombra peregrina. Fulgor de los silencios. En tus grises formas, con bordes de plata en el contraluz, se protege el sentimiento, para ser más intenso que todas las distancias. Tu sombra no es la noche ni contrapunto de luz. Es la vida, como animal agazapado, resistiendo, a punto de abordaje. Tu sombra es tu presencia ahí donde parece que todo se ha perdido.

---

Imagen de autor desconocido, tomada de la Red.

domingo, 9 de abril de 2023

LA ÚNICA VIDA

Ese andar de fiesta por la vida.
Esa mirada de amanecer. Esa sonrisa.
Esa manera de recibir el día.
Esa delgada línea de seducción que me obliga a bajar la mirada.
Esa boca que es un beso amparado en la alegría.
Esas cosas que dejan la percepción de felicidad al alcance de la mano.
Esas cosas que me dicen ¡bésala, bésala!
Esas cosas que me cambian el día y que dejan el deseo rondando mi cabeza.
Esa vida tan sencilla que se desliza gentil y generosa repartiendo bondades.
Esa vida que siempre está de fiesta a tu alrededor.    
Es la auténtica vida. La auténtica y verdadera vida.

----

Imagen de autor desconocido, tomada de la Red. 

lunes, 3 de abril de 2023

SE TE EXTRAÑA.

Se extraña tu mal humor, tus formas irascibles, tus palabras esquivas y provocadoras. Las respuestas a destiempo, en otro tiempo, breves, concisas, justo  lo preciso. Se extraña esa gimnasia en el debate, el cuerpo a cuerpo de palabra para tomar distancia.

Se extraña el No que siempre tienes en la mano, preparado y dispuesto a ser lanzado. Ese No que sueltas con facilidad.

Se extraña tu presencia, tu mirada, tu sonrisa. Se extraña todo eso que propones sin decir una sola palabra. Se extrañan tus expresiones generosas, cuando decides que tienes que estar ahí donde lo dices. Se extraña el bullicio de alegría que zumba en el aire, cuando se presiente tu presencia. Se extrañan tus deseos cuando los sueltas sobre la mesa. Se extrañan tus conquistas cuando las anuncias entre risas.

Se te extraña. Todo el tiempo se te extraña. Porque en todas esas formas que tienes, siempre eres la misma. Hay algo que traes. Hay cosas que dejas. Se te extraña porque eres muchas cosas al mismo tiempo. Todas necesarias. En ellas se aprende, se crece, se vive, se ríe, se ama. 

Se te extraña aunque no se te quiera extrañar. Habrá razones muy fuertes o habrán sucedido cosas tan vitales con tu presencia, que entonces sea explicable extrañar. Se aprende al final, que eres necesaria, que se te desea y se disfruta cuando estás, pero te vuelves imprescindible cuando no estás.

Se te extraña aunque no se te quiera extrañar. Por mucho que lo intente, creo que siempre te voy a extrañar.

---

 

Imagen de Cécile Desserle (técnica mixta)

miércoles, 29 de marzo de 2023

RESCOLDOS EN EL BRASERO

El único amor que tengo aprendido, es el que creció conmigo en la adversidad, el que ha sobrevivido a todas las ausencias y todas las distancias.

No se trata de correspondencias o fusiones o fundaciones. Se trata de esa llama que se sostiene en el tiempo, que ha sobrevivido a todos los vientos, ha dejado luz en las noches que no hay luna y ha brillado en los días que no hay sol.

El único amor que me acompaña eres tú, que estás en mis pupilas y solo yo puedo verte.

---

Imagen de Lorenzo Taliani (@talianilorenzo)

jueves, 23 de marzo de 2023

LOS DÍAS EN OCRE

Qué lejos queda la vida
cuando no estás.
Qué cerca queda la locura
de tanto pensar, imaginar, construir sobre la ausencia,
 
Qué cerca queda la locura,
cuando el sentimiento se sacude como la copa de los árboles,
en los vientos de otoño al atardecer,
cuando las horas son hojas desteñidas en ocre.
 
Qué lejos quedan los días
cuando el camino se desdibuja,
cuando se pierden los honores y consignas
 
Qué cerca está la ausencia
Qué lejos quedo de mí mismo.
Cuando no estás.
----

Imagen de El Jinete Imaginario (@eljineteimaginario)- “Bosques de Palermo”/2013

martes, 21 de marzo de 2023

TRISTEZA

Qué triste es vivir sin intentar decirte que te amo, sin buscarte, sin tener al menos algún indicio del momento en que pueda abrazarte y decirte que la vida está de fiesta cuando vos estás.

Qué triste es vivir sin intentar. Qué triste es quedarse en el laberinto seco, circular, anodino y casi muerto de pensar el día, cuando no estás, cuando no insisto en buscarte, cuando abandono la idea de abrazarte y perderme en soliloquios de no sé con quién ni por qué.

Qué triste es todo cuando abandono, no me quejo y miro resignado el día sin vos. 

---

Foto: Claudio Dell’Osa.

jueves, 16 de marzo de 2023

CLAUDICACIONES

Estamos en guerra para olvidarnos
Estamos en combate con nosotros mismos
¡Ya no sé desde qué tiempo!
Las batallas para olvidarnos se han vuelto eternas
Porque a medida que nos alejamos
Más difícil se hace olvidarnos
Hemos inventado no sé cuántas estrategias
Hemos buscado cientos de excusas para no vernos
Pero yo siempre he sido el más débil
Aun sabiendo que todo final es inexorable
No resisto bien eso de caminar en sentido contrario
Entonces me doy vuelta y me detengo. Solo quiero mirarte.
Pero solo consigo renovar el combate
Para olvidarte. Sentir que debo empezar otra vez
En esta batalla constante por olvidarnos
Siento que vamos fracasando. Con mucho éxito
En este fracaso…
En esta guerra permanente conmigo mismo
Lo único cierto, auténtico y verdadero
Es mi expresión cuando te miro
Es la expresión “¡Cuánto te quiero!”
----

Imagen tomada de la Red de autor desconocido.

lunes, 13 de marzo de 2023

DUDAS Y CERTEZAS

Te conozco. A veces no lo sé. 
No te reconozco. Y a veces te conozco demasiado bien.
No lo sé. ¿O sí lo sé?

Estas en mí no sé desde cuándo.

Hace tanto que voy tras tuyo, que sigo tus ondas, que te voy buscando, que te estoy escribiendo, que a veces pienso que te conozco, que nací el mismo día que me di cuenta que te llevo dentro. Porque cuando escribo si sé que te llevo dentro y también es una forma de saber que te estoy buscando.

Tal vez sea cierto esto que escribo y que llevo aquí dentro.

Tal vez sea cierto, igual que todo lo que está ahí fuera.
Tal vez sea tan fuerte como la palabra que está grabada, la que voy escribiendo, la que tengo dentro o la que está allá donde habitas, desde donde me cuentas historias, travesuras y lanzas propuestas.
Desde donde nos miramos con ojos de admiración. 

Te conozco. No te conozco. Te reconozco. No lo sé.

En todos los planos, todas las realidades, todos los instantes de cada día, vamos mutando la piel, los gestos, las emociones, los silencios. Pero no cambian las palabras y su significado, salvo mentira, insidia o despreocupación.
En cada momento puede haber una pequeña revolución. En cada espera hay una esperanza de revolución. En cada segundo hay una expectativa.
En todo momento somos distintos.
Nos reconocemos, nos perdemos, nos caemos, nos levantamos, nos amamos, nos odiamos, nos negamos, nos alabamos, nos juntamos, nos separamos, nos echamos y volvemos. 

Cada día es un punto. Quizá no valga nada. Pero quizá sea el agujero por donde podamos espiar el infinito, el hueco por donde todo se ve. Cada día es el lugar donde todo se puede ver. Es una abertura por donde nos espiamos el alma, nos llamamos, nos reclamamos y a veces nos encontramos. Cada día es una rendija que nos deja ver el alma desnuda. El día es un invento para verse a los ojos, besarse las emociones, apretar las ideas entre las manos, abrazarlas y cargarlas. Decididos. Cada día es un contrapunto.

Hay tantas versiones de un mismo día, tanta ceguera como lucidez, tanta  ausencia como plenitud, tanto trasiego ignorado como instante fundacional. Ese es el punto en donde nos cruzamos. Esa es la intersección del impacto. Ese es el lugar, el comienzo. Es ahí donde siempre quiero estar. Esos son los momentos en que escribo. Porque hay una fuerza interior que me dice: “¡déjalo grabado!”. Cumplo la orden. Porque siempre tengo la sospecha que es el único camino que me llevará hasta donde estás, donde quiero estar, donde siempre quise estar y a veces sospecho que es donde nací. Mientras tanto, en el camino, escribo. Cada palabra es un signo más que me deja conocer, me permite reconocer. 

Te conozco. No te conozco. Te reconozco. No lo sé.

El día que deje de dudar, tal vez ya no escriba más. Quizá sea porque no me reconozca, porque no quiera conocerme. Ese día quizá, ya no sepa para qué sirven las preguntas ni me importen las respuestas. Sin duda, eso será porque te he dejado de querer o tal vez no sepa cómo hacerlo o me haya perdido para siempre.

----

Imagen tomada de la Red de autor desconocido. 


jueves, 9 de marzo de 2023

CARTA AL INFINITO PERDIDO

Al fin y al cabo, esta es una historia triste solo enaltecida por la épica que sólo la poesía puede alcanzar. En algún momento deberé escribir sobre estos tiempos, ya despejado el panorama de la metáfora exquisita, que se ha instalado por estos días y se abraza con igual fuerza entre el pie que me sostiene, la garganta y el pecho que se expande y se contrae. 

Nada es tan real como lo que imaginas con fuerza de ilusión. Por eso he sido tan feliz. Por eso te he llevado siempre prendida sobre mí en algún lugar del cuerpo y ahora te guardo dentro, como el centro vital de mi existencia. Pero extrañarte no ha sido fácil ni sencillo ni llevadero. Solo las palabras han acudido a mi llamado y cada una de ellas era un pedacito de vos que se acercaba a la carrera. ¡Tanto hemos festejado en cada encuentro! ¡Tanto hemos hecho y no hemos sido! Creí llegar al infinito y nunca quise regresar.

Al fin y al cabo, esta es una historia triste aunque no lo reconozca. No lo haya hecho ni lo quiera hacer aún hoy. Pero así como los afectos y la ilusión de lo querido crecen y se alimentan de imaginación sostenida, certera y empeñosa, así también el amor es frágil por alguna hendija. Y aunque pueda quebrar torres, abrir murallas y superar todas las prohibiciones y bloqueos, finalmente termina agitado y jadeante en la distancia, arrinconado por un aguacero que no es lluvia, pero moja y es quejido.

Al fin y al cabo, la historia es triste porque hay desvelo pero no hay consuelo para el amor, cuando se presiente que no estarás y no estás. Entonces solo queda la peregrina y solitaria idea de encontrar, en el silencio de la llanura, ese amanecer que sea todo cielo y horizonte de caldén. Para construir otra vez un paisaje interior y dejar espacio para alguna fábula alegre y festiva, que también sea parábola y me explique cómo hacer. Para salir y ver. Para volver a ser sustancia real enamorada. Y abandonarme a tu lado.

----

Imagen de autor desconocido tomada de la Red.

lunes, 6 de marzo de 2023

ANUDADOS EN LA SOLEDAD

En la soledad de este tiempo perdido no veo horizonte ni las puertas de la casa ni las ventanas ni el techo de la habitación ni los extremos de algún mueble. En la soledad de este tiempo no veo ni las miradas. Solo me anudo a la tuya. La única mirada de los únicos ojos.

En la soledad de este tiempo perdido solo te veo a vos encima de mí, cabalgándome desde el pecho, apretando de tanto en tanto mi diafragma para que siga tu ritmo y tu rumbo de amazona desbocada, que recorre estas horas desvencijadas como vencejo que reparte vuelo y primavera.

En mi soledad y en la de todos los hombres, siempre hay una mujer que anuncia los nuevos días. Pero ninguno será como el tuyo. Ninguno será tan armoniosamente inquieto como los movimientos de tu cuello y los gestos de tu cara, mientras cabalgas y diriges la mirada hacia un lado y otro, hacia arriba y hacia abajo, como quien reparte auroras.

En mi soledad de este tiempo vencido solo hay espacio para mirarte desde abajo, como quien enaltece lo desconocido, para tomarte de la cintura y levantarte tanto como pueda, sentir tu cuerpo poderoso, para luego dejarte caer sobre mí, con todo el peso de un futuro al que quiero abrazarme.

----

Imagen de autor desconocido tomada de la Red

martes, 28 de febrero de 2023

PALPITAR SIN LATIDOS

Mírame y esquívame.
Ese es el paradigma de estos días
     (sin rumbos ni líneas ni puntos, eternizados de espera)
 
No te acerques y abrázame. 
     (espesa, dulce y cálida expectativa de pandemia)

En esos mandatos, exigentes los primeros y suplicantes los segundos, está la pulsión que me desboca, me deja vigilante, a veces tiritando, estrujándome las manos, apretando el grito que solo se detiene en la cadencia insistente de las párpados, que obran el milagro de verte y no verte.

Bésame, cuando cierro los ojos. 

No me abraces cuando los abro. 

En este borrador de liturgias equivocadas, el impulso es el centro de las emociones y el mandato que lo frena es la fragua, donde se funde el deseo que no cesa, quema, arde, pero no es. 

Nada es eterno. Salvo el amor contenido en esa orden austera y contundente. ¡Mírame!

Se refleja el instinto en tus ojos. Y en la mirada que te abraza, se me va la vida, pero no la esperanza, se me va el amor en clamor, a buscarte en otro tiempo. 

En tiempos de pestes y pandemia, todo es como un beso que no besa, como un palpitar sin latidos.

----


Foto: Zachar Rise (@zacharrise) Modelo: Sonya Shehtman (@sonya_shehtman) 

lunes, 27 de febrero de 2023

EN LA EMERGENCIA


Vuelve donde solías, toma tus cosas.
Asegúrate que la cueva mantiene el desorden de siempre.
No te detengas. Pasa de largo estancos y almacenes.
Salta las barreras banales del mundo corriente,
llenas de instrucciones, recomendaciones, sugerencias y obligaciones.
 
Vuelve donde solías. Sigue el camino de entonces.
Busca en los recodos algún mensaje, un trozo de señal, alguna pista.
Recupera. No te distraigas. Recupera lo que fuiste soltando.
Cosas que fuiste dejando cuando la llamabas a gritos o en silencio.
Cuando escribir algo, era darle forma al deseo.
Seguro que algo encontrarás.
Por más desesperadas que sean las horas y las corridas en la ciudad.
Por más que los atropellos destruyan todo al pasar.
Seguro que algo encontrarás.
 
Vuelve donde solías y recógete.
Hay inminencia de muerte por las calles.
Se respira tragedia y desesperación.
Se siente el jadear en la respiración de unas gentes
que temen perderlo todo, sin reparar que ellos mismos se perdieron hace tiempo.
 
Vuelve donde solías y no te detengas.
Pero antes asegúrate de cargar en la mochila,
algunas palabras sin las cuales no puedes sobrevivir.
Carga también
lo que ha quedado de los mensajes del camino,
lo que has encontrado, recuperado y recogido.
 
Carga hasta los silencios y no olvides las miradas.
No te olvides del recuerdo cuando ríe.
No te olvides de ella aunque no ría.
No te olvides de ti cuando te mira.
No te olvides de ti cuando la miras.
No te olvides de escribir. Y suma algunos verbos más.
No te olvides de sus fotos para colgar en la ventana.
 
Carga la mochila con ruidos si hace falta.
Algunas ropas y dos botellas de vino para algún anochecer.
Un trozo grande de amor y una bolsa de besos para desayunar.
¡Échale valor! Al hierro de la incertidumbre míralo fundir.
 
Abrázate al impulso que te lleva.
Consigue ternura para el amanecer.
La vas a necesitar. Tendrás que dársela,
si se presente una mañana para decir:
¡Abrázame! Yo también quiero estar aquí.
 
Ahí sabrás que no estás sobreviviendo
Y te han llamado a vivir.
----


Foto: tomada de la Red atribuida al fotógrafo Lok Hong (@lok_hong)

lunes, 20 de febrero de 2023

AQUÍ DENTRO

               Aquí cerca…

y qué tan cerca.

En el tiempo y en el verbo

En la vida y en los días

Allá lejos y aquí cerca

Allá dónde y aquí cerca

Aquí dentro, muy dentro


Soliloquio. Diálogos contigo. Ausente.
Presencia cierta, profunda, verdadera. En el alma.
Versos que se escuchan por aquí, por allá. En algún otro lugar.
Versos que responden a lo que dicen

 

Si escuchas por ahí que te quiero, diles que no es cierto.

No les creas. No es verdad. Porque no es un solo “te quiero”.

No sé cuánto más. No sé hasta dónde y desde cuándo crece y crece.

Este amor que me obliga a contarlo por las calles. Hablando al universo.

Hablando. Contando. Cantando. Creciendo. Viviendo.

 

Eres la hembra más hermosa de toda la existencia.

Eres la mujer más entera y más auténtica que cualquiera se pueda imaginar.

En los silencios, este amor se vuelve sustento.

A veces pareciera que desvarío. Uno frases, párrafos y comento cosas que parecen inconexas. Pero no es cierto. Hay un relato interior dentro de la casa, en la vereda, en la calle, dentro de mí, en la hamaca, en la sábana en que me acuesto, en el vaso donde debiera beber y el beso que imagino mientas te bebo. Hay un discurso conmigo, una pequeña historia que me está acompañando. Y solo algunos párrafos se desbordan, salen de cauce, se me escapan y quedan expuestos. Pedazos de un relato profundo.  

En este tiempo de solo silencio, de voluntades aisladas, de verdades dispersas, de futuro en litigio, de realidades convertidas en preguntas, este amor penetrante me trasciende, perfora el espacio y se queda atrapado en la palabra.

En este tiempo difuso, quizás ausente, donde a veces se vive y no se vive, mientras espero y no espero, mientras busco y no busco,  este amor siempre regresa, renace, me abraza y se queda como una lumbre junto a mí. 

----


Imagen de autor anónimo tomada de la red

viernes, 17 de febrero de 2023

CRECIENTE

A veces
La intensidad de lo posible
La fuerza de lo quimérico
El deseo de permanencia
La arrolladora tempestad de planes y proyectos

La ansiedad por lo inminente, la inmersión, la caladura, la travesía, el desguace de los tiempos vencidos, el ardor de las almas inquietas, el brillo de los cuerpos, el impulso.

La emoción por el tacto que se avecina, el contacto, el calor latente, la fusión, fundición, el deseo refractario, el crisol, fundante de amor y vida.

La integridad del cuerpo que resiste, se resiente, recompone y se desboca al unísono, el lastre dormido que conspira, la furia que se impone, la boca abierta, el final sereno.

La indolencia ante el peligro posible, real, imaginario, presente, ausente, denso y excitante, banal y profundo, propio y ajeno, adentro y afuera.
 
A veces
Los peligros son maltratados, envilecidos, sojuzgados, derrotados.
La intensidad de lo posible tiene más fuerza que la fuerza.
Lo que no debía ser, lo que no iba a suceder, existió.
 
A veces
La realidad es eso que reconoces como verdad.
 
A veces
La potencia de lo que surge desde el fondo de los fondos.
El impulso profundo nacido por el impacto de los amantes
Que se sostiene en el tiempo y en el espacio por el deseo inconmensurable
Tiene más eternidad, realidad y vida
Que todo lo creado.
Que todo el universo que hubiera estado antes allí.
---- 



Imagen: máscara de autor desconocido, tomada de la Red. 

martes, 14 de febrero de 2023

AMAR DE AMARTE

Tengo ganas de abrazarte y abrazarme

Tengo ganas de construir y reconstruirme

Tengo ganas de cantar y de cantarte.

Tengo ganas de contarte una historia, mi historia.

Tengo ganas de contarte los lunares

Quiero tu espalda. Para soñar y soñarte.

Quiero tu vientre. Para ovillar, ovillarme, ovillarnos.

Quiero escucharte. Escucharnos.

Tengo ganas de agitarme. Que te agites. Agitarnos.

Quiero respirarte. Que me respires. Respirarnos.

Quiero olfatearte. Olerte. Quiero tragarte.

Quiero que me muerdas. Quiero comerte.

Quiero besar, besarte, besarnos.

Quiero amar del verbo “Amarte”. Amarnos.

Quiero tu sexo jugando con mis manos. Juguemos.

Quiero  jugar, conjugar, copular. ¡Conjúgame!

Quiero apretarte. ¡Apriétame!

Bésame.  ¡Víveme!  Mátame. Y  volvamos a vivir.

Quiero que me hables, me grites, me susurres.

Te quiero. De querer,  quererte, querernos.

Quiero tus sonidos, tu música, tu armonía.

Te entrego mi ritmo, mi cadencia, mi silencio.

Te regalo el repique de mis dedos en tu cuerpo.

Te doy un beso. Recibo un suspiro.

Te doy suspiros. Recibo besos.

Te beso. Me besas. Nos besamos.

Te amo tanto. Tal vez te ahogo.

Me amas. Y me muero contigo

Soy feliz. La vida no espera.

No quiero esperar, esperarte, esperarnos.

Soy feliz. Por vos. Por mí.

Nosotros. 

Soy feliz.  Por la vida. Tu vida. Mi vida.

Nosotros.

---- 

Foto: Lukecraft (@luke_craft_photography) Modelo: Leesh (@leeshxion)