Mostrando entradas con la etiqueta Tiempo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tiempo. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de abril de 2023

TIEMPO

Tengo mi tiempo
Entretenido con el tuyo
Tengo mis horas
Jugando con los pliegues de tu tiempo
Tengo mis días
Acechando tu tiempo
 
Tengo pocas cosas. Nada material
preciso y necesario, solo lo justo
para ir a no sé dónde a buscar no sé qué.
 
Pero tengo tiempo, te tengo a ti
y toda la vida que pueda vivirla.
Tengo todas los días que te pueda besar,
todas las horas que te pueda amar
 
Nunca nada tiene valor,
si no se conjuga en el fluido cálido
de existir y construir, crear y partir.
Nada se altera, se estruja, tiembla al respirar
si no es en el tacto y roce suave de cuerpos decididos,  
que han huido del destino,
para atrapar su tiempo y volverlo
eterno, profundo, insumiso y total.
 
Qué es el tiempo
en el entorno invisible de un amor sublevado
contra sí mismo y las circunstancias.
Qué es el tiempo en ese espacio estremecido,
de un amor quimérico. Altanero hasta consigo mismo.
Qué es el tiempo en los amantes.
Utopistas y rebeldes sin sosiego.
 
El tiempo es solo una fracción del sentimiento, 
es una fractura del pensamiento,
cuando dejo mis horas bajo el cuidado de tu boca,
cuando tus manos se apoderan de mis días,
cuando el universo es una ficción
construida con esmero y precisión
hasta volverla real.

---


 Créditos fotográficos de esta imagen: Anton Rothmund – (@anton_rothmund_foto_grafie) y Susan de Mecklenburg (@suse.kuestenkind)

lunes, 6 de marzo de 2023

ANUDADOS EN LA SOLEDAD

En la soledad de este tiempo perdido no veo horizonte ni las puertas de la casa ni las ventanas ni el techo de la habitación ni los extremos de algún mueble. En la soledad de este tiempo no veo ni las miradas. Solo me anudo a la tuya. La única mirada de los únicos ojos.

En la soledad de este tiempo perdido solo te veo a vos encima de mí, cabalgándome desde el pecho, apretando de tanto en tanto mi diafragma para que siga tu ritmo y tu rumbo de amazona desbocada, que recorre estas horas desvencijadas como vencejo que reparte vuelo y primavera.

En mi soledad y en la de todos los hombres, siempre hay una mujer que anuncia los nuevos días. Pero ninguno será como el tuyo. Ninguno será tan armoniosamente inquieto como los movimientos de tu cuello y los gestos de tu cara, mientras cabalgas y diriges la mirada hacia un lado y otro, hacia arriba y hacia abajo, como quien reparte auroras.

En mi soledad de este tiempo vencido solo hay espacio para mirarte desde abajo, como quien enaltece lo desconocido, para tomarte de la cintura y levantarte tanto como pueda, sentir tu cuerpo poderoso, para luego dejarte caer sobre mí, con todo el peso de un futuro al que quiero abrazarme.

----

Imagen de autor desconocido tomada de la Red

lunes, 20 de febrero de 2023

AQUÍ DENTRO

               Aquí cerca…

y qué tan cerca.

En el tiempo y en el verbo

En la vida y en los días

Allá lejos y aquí cerca

Allá dónde y aquí cerca

Aquí dentro, muy dentro


Soliloquio. Diálogos contigo. Ausente.
Presencia cierta, profunda, verdadera. En el alma.
Versos que se escuchan por aquí, por allá. En algún otro lugar.
Versos que responden a lo que dicen

 

Si escuchas por ahí que te quiero, diles que no es cierto.

No les creas. No es verdad. Porque no es un solo “te quiero”.

No sé cuánto más. No sé hasta dónde y desde cuándo crece y crece.

Este amor que me obliga a contarlo por las calles. Hablando al universo.

Hablando. Contando. Cantando. Creciendo. Viviendo.

 

Eres la hembra más hermosa de toda la existencia.

Eres la mujer más entera y más auténtica que cualquiera se pueda imaginar.

En los silencios, este amor se vuelve sustento.

A veces pareciera que desvarío. Uno frases, párrafos y comento cosas que parecen inconexas. Pero no es cierto. Hay un relato interior dentro de la casa, en la vereda, en la calle, dentro de mí, en la hamaca, en la sábana en que me acuesto, en el vaso donde debiera beber y el beso que imagino mientas te bebo. Hay un discurso conmigo, una pequeña historia que me está acompañando. Y solo algunos párrafos se desbordan, salen de cauce, se me escapan y quedan expuestos. Pedazos de un relato profundo.  

En este tiempo de solo silencio, de voluntades aisladas, de verdades dispersas, de futuro en litigio, de realidades convertidas en preguntas, este amor penetrante me trasciende, perfora el espacio y se queda atrapado en la palabra.

En este tiempo difuso, quizás ausente, donde a veces se vive y no se vive, mientras espero y no espero, mientras busco y no busco,  este amor siempre regresa, renace, me abraza y se queda como una lumbre junto a mí. 

----


Imagen de autor anónimo tomada de la red

lunes, 8 de abril de 2019

LA VEJEZ, EL AMOR Y LA QUIMERA


La vejez se  presenta, te recoge y te consuela cuando has perdido las esperanzas, renunciado a las quimeras y ya no sabes cómo enamorarte.
Tiempo de recuerdos, de páginas escritas y en blanco, de horas que no puedes, no sabes calificar.
La vejez se presenta para llevarte a la distancia en cualquier dirección. Sus horas son viajes de paisajes diáfanos, escenarios confusos, diálogos truncos, imágenes que no  siempre tienen continuidad, historias a medias.
La vejez se presenta y la memoria se convierte en un viaje a ninguna parte. Es solo un viaje. 
Entonces recordarás – quizá como un destello – que el amor fue el constructor de ti mismo.
El amor a ti mismo, hacia otros, hacia el entorno, hacia tu tiempo. Es el único abstracto al que abrazamos como si fuera real. Nuestra vida es una carrera acelerada por el afecto. Propio y ajeno. Y en algún momento, descubrimos que el mejor de todos es el compartido.
Cuando la vejez se presenta – si la recibes con dignidad – quizá te cuente que has crecido por el lado bueno de la luna. Ahí donde has ido a recogerte, luego del castigo abrasador de soles no buscados. Porque el sol bueno es el que viene de frente, al que miras en el horizonte.
Cuando la vejez se presenta, descubres que has llegado hasta ahí, sin estrategia, por una  utopía que no has alcanzado a descubrir del todo.  
Porque el amor, el afecto, la ternura, y todas sus variantes desequilibrantes, es lo que  te ha permitido equilibrarte en tu voraz obsesión racional por ser feliz.
El amor bajo cualquier condición, es siempre una quimera. 
Una quimera que te coloca lejos de toda renuncia, toda claudicación.
Incluso cuando la  vejez se presenta.


***



Imagen tomada de la Red Pinterest y editada.


martes, 15 de enero de 2019

LA GRAN PÉRDIDA DE NUESTRO TIEMPO ES LA MEMORIA DE LA EMOCIÓN.


El tiempo de la inmediatez nos ha dejado huérfanos del placer. .
El rapidismo se ha llevado por delante el placer de vivir. Volver a vivir en lo inmediato, la emoción del instante fugaz que nos ha conmovido.
Todo es tan sencillamente veloz, que no queda espacio para el suspiro y la inspiración profunda. Esos breves movimientos del diafragma que llenan los pulmones de ilusión.
Cubren el cuerpo de innumerables puntos de emoción. Esa textura erizada que invade la piel y lo recorren en sucesivas sensaciones de frío y de calor. Producto de un breve estruendo de sentimientos, que no queremos que se pierdan, que se vayan. Y siempre pedimos que se repitan un poquito más.
Todo ocurre. Pero estamos ausentes. Instalados en la velocidad.
El repentismo ha copado nuestros sentidos. Ha estrangulado una parte de nuestros sentimientos. Y nos ha dejado ausentes de nosotros mismos.
Ausentes de nosotros mismos.
A veces. Y ojalá…
No sea para siempre.
...


Imagen de Quint Buchholdz .

martes, 30 de enero de 2018

ALGUIEN ESTÁ PENSANDO EN VOS



Alguien está pensando en vos
En este momento
En algún lugar, en algún tiempo
Un lugar, un tiempo que quisiéramos conocer

¡Alguien está pensando en vos…!
Yo también.
En un  lugar, en un tiempo alguien está.
Está
Está erguido en el sentimiento, sostenido en su bravura.
Despojado de certezas, atravesado por quimeras
Y yo también.

Alguien está hablando, diciendo, buscando.
Alguien te está reclamando.
Alguien te está  amando, te está deseando,
Hay quien te está mirando con ternura.
Te está abrazando con ternura.
Pidiendo, exigiendo, celebrando tu fervor 

En este momento, en alguna parte del mundo,
En algún sitio, en algún rincón, en un llano.
En alguna travesía hacia el infinito del espacio,
Alguien está dispuesto a lo que sea
por un beso, tu mejilla, tu boca
tu mirada, tu sonrisa
y tu cuerpo cálido repartiendo rebeldes virtudes.

En este momento
Alguien está pensando en vos
Te está recorriendo en el cuerpo glorioso de  la imaginación.
Está perdido en tu cuerpo.
Está extendido sobre todo tu cuerpo, el único cuerpo,
Está desparramado sobre la vida, perdido en  la poesía.

Ese alguien que está pensando en vos.
Crece.
Crece como un peregrino entre palabras.
Se deja llevar entre palabras. Se deja arrastrar.
Revuelto, envuelto, desarmado.
En ese río caudaloso y altanero que solo conduce hasta vos.

En este momento, en algún lugar.
Alguien está pensando en vos.

En este momento, soy ese alguien
extendido, reflexivo, hambriento y sin nombre
En este momento soy ese alguien
pensativo, furtivo y en contraluz.




© César Manuel Sarmiento
--------------------------------------------------
San Telmo, 11 de enero de 2018.



Imagen de autor desconocido, tomada de la red.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

¡DÉJATE LEER!

Todo el tiempo en la selva de miradas
Gestos, insinuaciones, mensajes y decires
Todos los días tensionados
Todas  las horas, horas, a punto de comernos.
Atentos al beso inesperado, al abrazo furtivo
Todos  los minutos, segundos, dispuestos al salto
Al encuentro clandestino. Al diálogo rotundo, final.
Todo el tiempo en la pelea, el combate.
Todo el tiempo, los tiempos.
Borrando prohibiciones, censuras, represiones
Todo el tiempo, todos los versos, los cantares
Y un solo estribillo.
¡Déjate imaginar!
¡Déjate leer!
¡Déjame leerte, por favor!
¡Déjate escribir, describir!
¡Déjate enamorar, déjame!
Y un solo final ¡Déjame amarte!
.
.
.
© César Manuel Sarmiento
--------------------------------------------------
San Telmo, 20 de septiembre de 2017


Imagen de autor desconocido. Se agradece información para consignarla