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lunes, 17 de abril de 2023

TIEMPO

Tengo mi tiempo
Entretenido con el tuyo
Tengo mis horas
Jugando con los pliegues de tu tiempo
Tengo mis días
Acechando tu tiempo
 
Tengo pocas cosas. Nada material
preciso y necesario, solo lo justo
para ir a no sé dónde a buscar no sé qué.
 
Pero tengo tiempo, te tengo a ti
y toda la vida que pueda vivirla.
Tengo todas los días que te pueda besar,
todas las horas que te pueda amar
 
Nunca nada tiene valor,
si no se conjuga en el fluido cálido
de existir y construir, crear y partir.
Nada se altera, se estruja, tiembla al respirar
si no es en el tacto y roce suave de cuerpos decididos,  
que han huido del destino,
para atrapar su tiempo y volverlo
eterno, profundo, insumiso y total.
 
Qué es el tiempo
en el entorno invisible de un amor sublevado
contra sí mismo y las circunstancias.
Qué es el tiempo en ese espacio estremecido,
de un amor quimérico. Altanero hasta consigo mismo.
Qué es el tiempo en los amantes.
Utopistas y rebeldes sin sosiego.
 
El tiempo es solo una fracción del sentimiento, 
es una fractura del pensamiento,
cuando dejo mis horas bajo el cuidado de tu boca,
cuando tus manos se apoderan de mis días,
cuando el universo es una ficción
construida con esmero y precisión
hasta volverla real.

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 Créditos fotográficos de esta imagen: Anton Rothmund – (@anton_rothmund_foto_grafie) y Susan de Mecklenburg (@suse.kuestenkind)

martes, 12 de abril de 2022

CONSTRUYAMOS UN INFIERNO

¡Ven aquí! Entremos al infierno de una vez. 
¡Ven...! No tengas miedo
La aurora será cálida
El sol no quemará. Nos cobijará
Seremos más de lo que somos
Seremos la vida crepitando
En el fragor de las luchas cotidianas
Seremos dos y uno. 
Seremos el instante diverso y simultáneo.
También seremos el cero que nos funda.
Seremos el infierno que elijamos.
Vivir
Viviremos. 
En la luz que nos despliega 
En los reflejos que nos prolongan
Y en las sombras que nos extienden. 
Dejaremos este paraíso tedioso de causas miserables. 
Estaremos ausentes en el caldo de las vanidades.
Seremos.
Uno dentro del otro o separados. Lo mismo da.
Tomados de la mano. Acariciándonos con la mirada. 
Caminaremos el tiempo y el espacio suficiente
Hasta que el horizonte no sea horizonte
Sea puro presente
Presente que arde, en las horas que fluyen.
Engendrando, creando. 
Vertientes de agua, diagonales de fuego. 
¡Ven...¡  ¡Anímate! 
Construyamos nuestro infierno


Imagen de Vadim Stein

jueves, 6 de junio de 2019

LA VIDA ES SOLO UN ANÓNIMO DE LA HUMANIDAD


La vida es vida, solo por el esfuerzo generoso de unas fuerzas y entusiasmos que encerramos en la palabra biología. Pero nunca vemos esos esmerados fervores por crecer, cambiar, mutar, convertir, transformar, desechar, construir.
Todo ocurre y no tenemos registro. Porque no hay mirada para los hechos sutiles, silenciosos y anónimos.
La vida es vida a pesar nuestro. Por alguna causa que se explicará alguna vez, no perecemos en ese movimiento constante, persistente y caótico del que no tenemos registro. En el día común, no hay quien quiera registrar. Tampoco hay preguntas. Y cuando no hay respuestas, entonces hay silencio mendaz. Suponer que nada sucede, mientras algo se disuelve bajo nuestros pies.
La vida no tiene nombre. Solo una substancia extensa, bravía, indomable, inabarcable, infinita. La vida será todo lo que sepamos ver. Todo lo demás, también será vida. Pero nosotros no la conoceremos jamás. Sabemos de otros espacios, otros ritmos, otras líneas que conducen hasta quien sabe qué. Pero el  miedo es ciego. Y no nos deja ver. Pero la conciencia es perversa. Y de a ratos nos corre el telón. A veces abre una ventana. Luego la cierra. A veces abre otra. Luego la cierra. Pero el miedo es sordo. Y no nos deja escuchar.
La vida no tiene traducción. Nada se puede traducir. Nunca se puede traducir, algo que ahora mismo ha dejado de ser lo que hace un instante era. Y antes fue otra cosa. Y después será otra distinta, parecida u opuesta.
La vida es eso que los filósofos estudian, analizan, definen y vuelven a estudiar. Hay filósofos que han ido a la luna alguna vez. Y han regresado sin ninguna explicación. Otros agudizaron su ingenio en la observación de los bajo fondos. Solo encontraron restos de lo que alguna vez fue.
La vida es un conjunto de cosas que la ciencia atrapa en miles de fórmulas, explicaciones, refutaciones, pruebas y contra pruebas. Los matemáticos apenas logran armar una metáfora de la vida. No en la fórmula, sino en la acción. Porque una ecuación, genera otra y esta misma se transforma en otras. Luego un silencio crudo, hasta que deducen otras fórmulas. Y un inmenso plano se va cargando de símbolos. Químicos y físicos acuden en su ayuda. El inmenso plano es un laberinto de caminos largos que terminan bloqueados y otras veces en un abismo. Un vacío que otra ecuación dará noticias. Una enorme metáfora, mientras la vida sigue ahí, respirando vaya a saber qué, para luego vestirse de algo que no sabremos cómo será.
En los perfiles del pensamiento de un día común, la vida es solo un anónimo de la humanidad. Nadie sabe quién es ni por dónde anda ni cómo se presenta. La vida no tiene nombre. Solo una idea genérica bajo sospecha de creación. Por eso se supone que es mujer.
La vida es eso todavía indefinible. La vida es eso que los artistas quieren atrapar o sentarse mano a mano en algún lugar. Preguntar y responder. Los artistas son esos sin miedo que se pelean consigo mismo para ver. Ver más. Ver más allá, más acá. Ver. Siempre ver. Por eso la vida los premia o creo que los premia y  los recibe de vez en vez. Quizá los abrace alguna vez. Pero siempre los suelta y los deja en sus preguntas, en el eterno soliloquio. 
La vida es eso que muchos dicen conocer, pero solo unos pocos se animan a expresar, con la vana idea de acertar.
***


 Imagen de autor desconocido. Se agradece la información para consignarla .