viernes, 10 de septiembre de 2021

YA SABES

Lento se va el otoño, amarillos ocres de ilusión y amparo.

Despacio el invierno ocupa los rincones, alma cálida de corazón abierto.

Lumbre, fuego, leña, salamandra. Aliento que se frota mano a mano.

Una casa breve de relato grande y una ocarina como péndulo de sonidos sólidos.

Cencerro de libertad.

Voces, besos, abrazos, un vino, mates y un par de tazas de café.

Palabra con palabra sobre palabra, construyendo la querencia.

Aquí no hay distancias. Solo pensamiento y sentimiento.

Aquí solo están los que deben estar y nunca se han ido.

Entre el fuego que abraza y la luz que cobija, siempre hay hebras de sutil amor.

El día ha sido claro y el atardecer ha sido feliz.

Esta noche no hará frío, el lucero me anunció tu voz.

Todo está como era entonces, amor mío.

Como siempre, pensándote.

Y siendo feliz.

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TE BESARÉ A QUEMARROPA 

Libro disponible en Amazon  https://amzn.to/3kMUujM 




Imagen de autor desconocido, tomada de la Red

miércoles, 8 de septiembre de 2021

POR QUÉ ESCRIBÍ ESTE LIBRO

 

Hay que escribir por el puro placer de escribir. No importa si te leen o si no te leen. Esa no debe ser tu preocupación. Porque en el momento en que lo sea, terminarás escribiendo cualquier basura para que te lean, te sigan, te comenten. Y luego terminarás escribiendo según las indicaciones de los críticos para que los comentarios sean positivos. Y más tarde terminarás escribiendo según te lo pidan para que tu ego se sienta fortificado y la autoestima no se te caiga por el suelo. Cuando consigas todas esas cosas, entonces es probable que seas alguien importante, una de esas personas a las que se tiene en cuenta. Pero es muy probable que no seas un escritor si no un reproductor de ideas ajenas.  

 

Hay que escribir por el puro placer de escribir y porque se tiene la convicción de que hay algo que decir, algo que aportar, compartir. Hay que escribir desde la convicción de que es necesario, hace falta eso que se va a decir. Lo que sea que suceda en el interior de tu vida y no sea evidente, las observaciones a tu alrededor, tus especulaciones sobre la condición humana. Todo se puede escribir y compartir, dejarlo a disposición de los demás. Eso es lo que te llevará a ser un escritor. Perfeccionarás las formas de expresarte para comunicarte mejor, incluso contigo mismo. Porque cuando escribes, también te estás contando a ti mismo, te estás narrando tu propio relato, ese que no puedes ver o no es tan fácil de ver.

 

Estos párrafos previos, los escribí para mí, para leerlos y releerlos en los momentos en que parece que todo está perdido. Porque en esto de escribir, hay que reconocer que se hace en la más absoluta soledad. Es una acción individual e intransferible. Con frecuencia se escribe para que la tristeza no sea tanta o sea más llevadera. Un trabajo arduo de interpelarse, de observar y observarse dentro de lo que se está observando. A veces también escribimos o pensamos que escribimos la vida que no tenemos. De cualquier modo, al escribir, en ese tiempo previo a la escritura, mientras se acomodan palabras y pensamiento, somos parte de la historia. Y todo el tiempo posterior, mientras el texto da vueltas en la cabeza, también es una forma de vida o de vivir eso que escribimos. Las relaciones entre escritura, realidad y el que escribe siempre están en litigio y los límites son líquidos y traslúcidos. Esa es la ventaja y ese es el problema.

 

Lo cierto – insisto – es que todo esto, está hecho en la más absoluta soledad. No me pesa. Pero en ciertas ocasiones me siento abatido, desganado, como si las motivaciones hubieran huido. Cuando ocurre, tengo una sensación extraña. No es tristeza ni desolación o sentimiento de algún tipo, que pudiera sospechar que se trata de la soledad del desafío. Porque esto de escribir, es una aventura marcada por la palabra desafío en primer lugar.  

 

A la soledad siempre la percibí de una manera extraña. Son los días tensos, de andar preocupado y con un silbido de angustia interior.  Porque la soledad es cuando no estás ni contigo mismo.

 

Esto de escribir en medio del desierto de la indiferencia humana, en medio de las vaguedades urbanas y las banalidades sociales, es una tarea compleja que se hace llevadera (y hasta placentera) por el simple juego con las palabras, por el placer de intercambiar sonidos y letras para que produzcan tal o cual efecto. Siempre teniendo como único elemento de prueba tu propia percepción y tus propios sentimientos que, en definitiva, son el diapasón que utiliza el alma para entonar y después cantar.

 

En esos momentos complicados, en los que tampoco hay compensaciones económicas para satisfacciones materiales, hay que buscar dentro de uno mismo para encontrar la proa. No alcanzan las teorías ni el manual de “buenas prácticas”. Hay que apelar a otra cosa. Pero esa otra cosa no son pócimas ni alentadoras ni motivadoras. Esa otra cosa está dentro de cada uno. En mi caso, recuperé el final del prólogo del libro Crónica de un Amor Intenso: “El asunto es que estoy atrapado, comprometido, con un amor, cuya única forma de que no se muera, es que yo escriba”. Luego ya no había soledad ni desamparo. Ella estaba ahí, entre la escritura, la vida y el sentimiento. Había una causa que merecía la pena. Así surgió este libro. 

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Disponible en Amazon 

\ Ω /  Primera edición digital \ Ω /

\ Ω /   Imagen y realización de portada Mariano Sarmiento Viñals \ Ω /

\ Ω / En diseño y edición editorial, Paula Sarmiento Viñals  \ Ω /

\ Ω /  Los trabajos finalizaron en el mes de mayo de 2021 \ Ω /



martes, 7 de septiembre de 2021

TE BESARÉ A QUEMARROPA

Poesía contra viento y marea. Poesía por encima de todas las cosas.

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El amor como hecho poético, como entidad del pensamiento, como punto inicial de la indagación personal, como extremo del sentimiento, como factor determinante de las relaciones humanas, como revulsivo individual, como entrega, como ceremonia y celebración. El amor como verbo, como sujeto  y como palabra. El amor y la poesía, la poesía y el escritor, el oficio de escribir, el ejercicio de pensar, sentir y profundizar a un mismo tiempo en la condición humana.

Este libro – que nació desde un puñado de mensajes personales – termina siendo una reflexión abierta sobre el amor, la poesía y el oficio de escribir. Parte de la vieja idea de dejar testimonio. Porque si bien se escribe por el placer de escribir, también se escribe desde la convicción de que es necesario, hace falta, eso que se va a decir. Aun cuando implique riesgos. Porque las relaciones entre escritura, realidad y el que escribe siempre están en litigio y los límites son líquidos y traslúcidos.

“Te Besaré a Quemarropa” es mi segundo libro de poesía en prosa y en verso. En cierto modo es una continuación de “Crónica de un Amor Intenso”. No fue la intención inicial, pero en cierto modo es así. Por lo demás, el libro es una ceremonia íntima, una ofrenda, un homenaje y una declaración de convicción y fe.

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Disponible en Amazon




\ Ω /  Primera edición digital \ Ω /

\ Ω /   Imagen y realización de portada Mariano Sarmiento Viñals \ Ω /

\ Ω / En diseño y edición editorial, Paula Sarmiento Viñals  \ Ω /

\ Ω /  Los trabajos finalizaron en el mes de mayo de 2021 \ Ω /

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César Manuel Sarmiento  es periodista, escritor, fotógrafo aficionado y ocasional artista plástico.


martes, 23 de marzo de 2021

ALTER EGO

Siempre que la realidad te deja tiritando. Cuando  uno percibe que está en emergencia o después de un tiempo convulso, uno tiende a buscar amparo en una mujer. Cobijo perfecto, cuenco emocional que todo lo abarca. Es mi caso. En otros será distinto.

En ese amparo se reclama el abrazo, se pide el consuelo, se necesita el contrapunto. Otra voz.

Lo percibo como algo natural. Porque cuando la vida se complica y el futuro entra en emergencia, entonces se siente la necesidad del otro, el alterno y complementario, el que se te parece pero no es igual.

Porque en esas circunstancias es preciso encontrar la palabra distinta, el afecto similar y el tacto que te reconcilie contigo mismo y los demás. El otro en estado de vigilia, dispuesto a entregarse para que no te pierdas en el abismo estático  de pensamientos sin continuidad. El otro como alternativa para salir del pensamiento circular  y la vida estaqueada en la contradicción.

Casi siempre, cuando se produce el cruce, se concluye en un abrazo. Como si te estuvieras agarrando a ti mismo. Pero en verdad estás agarrando al otro que tiene tus mismos reclamos.

Y si el abrazo es prolongado, como permanente en un tiempo impreciso de emoción, entonces es muy probable que la mutua solidaridad se reafirme con un beso  que – posiblemente – sea más largo que el abrazo.

Así es, en nuestra eterna necesidad del otro.




Esta gran foto está tomada de la Red. Agradezco cualquier información para consignarla. 

sábado, 13 de marzo de 2021

CAUSAS Y CONSIGNA

 

Adquirir conocimiento es por antonomasia, el único y verdadero acto revolucionario.

Preguntar, repreguntar e indagarse en esa conjunción de preguntas es la única acción honesta de un verdadero acto revolucionario. Para consigo mismo y para con la sociedad a la que pertenece.

Y andar enamorado – todo el tiempo de quien sea y de lo que sea – es la condición básica y primera para llevar a cabo las dos primeras.

Porque enamorarse es abrazar la quimera que nos llevará lejos y nos hará mejores.

 


Imagen de autor desconocido, tomada de la Red. Se agradece información para consignar la autoría.

FELIZ CUMPLEAÑOS PARA MÍ.

 CADA ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO ES UNA OBLIGACIÓN VOLVER A FLORECER.

Tengo los años que tengo, más los que quise vivir, más los vividos de verdad, más todos los años que quiero vivir.

En esa hermosa aventura del tiempo siempre me acompañó mi entusiasmo, mi convicción, mi creencia absoluta en la quimera de un mundo mejor, mi ilusión por la felicidad, mí entereza en la contrariedad y la esperanza de que lo mejor del ser humano se imponerse.

En todos estos años he sido lo soy y no el que aparenta que soy ni el que dicen que soy.

Así será hasta el final de mí tiempo.

 

FLORES, UN BUEN VINO Y UN LIBRO.

(una “trilogía” para festejar lo vivido y lo años por venir)

A las 12:45 de un 31 de enero llegué a este mundo hace ya 66 años. Me dijeron que ni bien entré en este mundo, ya me dieron  el primer correctivo. Un chirlo en el culo para

que llorara. Eso que hacen todos los bebés cuando nacen, pero que yo prefería pasarme ese  trámite. Desde entonces, me he  llevado siempre en contrapunto con la sociedad y sus normas. No soy un contestatario al uso, pero soy un observador crítico y constante, que no abandona nunca.

No me gusta ser distinto, proclamar que soy diferente y mucho menos que se me note demasiado en los entornos por donde circulo. Será por ese viejo axioma periodístico, que dice que no debemos ser nunca el centro de la noticia ni ocupar el centro de la escena. Pero por mandato periodístico soy observador, interrogador, crítico si cabe y atento al discurrir de mi tiempo, su gente y sus circunstancias.

En otro tiempo, a la gente con mi edad ya se la apartaba y se le indicaba el camino de la espera. A que llegara el momento de partir de este mundo, con la promesa de ir a otro mejor si eras bueno. Por lo tanto, la única propuesta de vida era “pasarlo bien”, en esa terrible espera del adiós.

Pero tal circunstancia no es mi caso. Tampoco el de muchos otros como yo, que deciden que a los 60 ya es hora de pensar otra vida, pero en este mismo mundo terrenal. Lo del mundo celestial y el tan promocionado paraíso lo dejo para otros que les resulta placentera la imaginería. Lo mío es siempre terrenal, súper terrenal y lo único “celestial” es lo que deviene de la imaginación, que me presta sus fantasías y realidades, para que pueda escribir la poesía que creo que debo escribir. Y digo “debo” en lugar de “quiero”, porque siento que la poesía es una necesidad y quienes podemos hacerla, tenemos el deber de hacerlo.

A los 17 años, cuando decidí ser periodista me propuse imitar a mi ídolo de entonces, Ernest Hemingway. Quería ser corresponsal y escritor. Lo primero lo conseguí relativamente pronto. A los 24 años me fui a España como corresponsal de una de las 3 editoriales más grandes del país, Perfil. Pero no fui escritor en esos años, como sí lo había logrado Hemingway en París. Eso me llevaría mucho tiempo más. Y no terminé siendo escritor por el peso cultural y estético de París, Londres, Lisboa, Barcelona, Madrid o los caminos de España. Me hice escritor por una feliz historia pampeana. Alguien me llevó a la sombra generosa de un caldén. Y ahí empecé a escribir.

Hemingway se mató en 1961. Yo tenía apenas 6 años y sin noticias de su existencia. Cuando concluyó su vida, tenía 63 años, tres menos que yo ahora mismo. En ese momento ya era un escritor consagrado con Nóbel incluído. Claro, había empezado a escribir profesionalmente en 1918. Escribir, para “Papa Hem”, era la gran obsesión. No concebía la vida de otra manera. Aventura y escritura.

Yo he empezado mi andadura de escritor mucho tiempo después.  Diría que empiezo a ser escritor con la edad que Hemingway decidió terminar. Pero es así, porque para eso son tus ídolos. No obstante me alegro de haber podido lograr esos dos grandes objetivos que tomé prestados a mis 17 años. Él lo hizo todo junto (para eso es el ídolo), yo lo hago por partes.

Y acá estamos hoy  “Mi Entusiasmo” y Yo, con la satisfacción de haber sido un buen corresponsal, miembro fundador del Club Internacional de Prensa de España , vicepresidente de la Asociación de Corresponsales de España en un período y dos guerras (Malvinas y el Sáhara ) de cobertura informativa.

Todo lo que viene es el ancho mundo del escritor, el poeta. Y será pampeano en primer lugar, por agradecimiento a la causa que me llevó a escribir. Y luego será de todos aquellos a los que mi literatura les haya dejado algo. Todo lo que viene es una nueva vida. Y al final - cuando sea, cuando llegue - podré decir que he vivido dos vidas en el tiempo de una.   




Foto: El Jinete Imaginario / Sarmiento - cms

viernes, 12 de marzo de 2021

LOS OJOS QUE INTERPELAN

Escribir poesía no presupone hablar difícil. La poesía no está obligada a ser hermética ni quien la escribe a ser incomprensible. Pero tampoco puede ser didáctica y explícita hasta el hartazgo.

Porque quien lee poesía debe saber que no es una acción pasiva. Porque si quien lee no aporta imaginación, entonces de nada servirá que lea poesía.

La poesía es como esos ojos que interpelan. En algún momento sientes que te proponen, otras que te inducen, otras que te provocan, otras que te interrogan. 

Y algunas veces sentirás que hay una respuesta para una pregunta que no te has formulado. 

Entonces - si te animas - empieza esa búsqueda interior para saber dónde y cuál es esa pregunta. 

Ninguna afirmación es en vano, pueril, inocentes, desinteresada, casual o intrascendente. Una afirmación puede ser muchas cosas, pero esas no.  Con la poesía ocurre algo parecido. Solo que al pensamiento que expresa, luego hay que agregarle el adicional que interpela y propone. 

Escribir poesía lleva implícito un compromiso con las ideas y los laberintos sensibles. La emoción nunca es una circunstancia, sino siempre una consecuencia. Y aquí es donde interviene el lector de poesía. Sin esas emociones, nunca habrá poesía. Entendida la palabra en su máxima amplitud de comprensión y definición. 





















Foto tomada de la Red. Se agradece información sobre el autor para consignarlo.

 


EL FARO INEFABLE

 

La imaginación también hace al momento. O el momento dispara la imaginación. A veces ella sola lo explica todo por sí misma. Otras veces justifica lo que no se ve. Pero siempre nos viste como de fiesta. Porque la imaginación es como un faro invisible que ilumina las horas anodinas. Horas que parecen que se pierden pero que en el último momento se salvan. La causa y culpabilidad es solo de la imaginación. Que no respeta nada ni a nadie y siempre se impone como faro inefable difícil de entender. Pero ahí está.




















Foto de Fred Herzog

 



miércoles, 10 de marzo de 2021

EL CREADOR

 

El amor tal vez sea la gran metáfora de Dios. Por eso nos resulta tan incomprensible, inabordable, pleno e inacabado al mismo tiempo.  Por eso necesitamos saber de él sin comprender muy bien  por qué.

Pero el amor es solo una metáfora. Importante es  verdad. Pero el amor no es Dios y Dios no siempre es amor o al menos quienes  lo llevan, lo proclaman, lo difunden no se parecen en nada al amor y solo sean una metáfora decadente de la maldad.

El amor es creador aún en la adversidad y bajo situaciones de emergencia o plena de contratiempos. Dios o los dioses no siempre  son tan generosos. Y en ocasiones hay que guarecerse en el amor, para protegerse de las acciones de los Dioses.




Foto: Marcos Gimenez (@marcosgimenez_ok). Laguna Don Tomás, Santa Rosa, La Pampa

ES PRECISO PONER LUZ DONDE HAY TANTA OSCURIDAD.

 

No es normal lo que sucede. ¿O sí es normal? ¿Desde cuando se mata a una mujer por día? Porque lo que yo sabía era que todos los días, en todo el planeta, hay millones de mujeres preocupadas por la otra mitad del planeta que no es mujer. Y lo que también sé y me  dijeron, es que eso era la normalidad, que esas mujeres estuvieran ocupadas con sus cosas y saturadas de trabajo por las cosas de los otros. Pero nunca me contaron que – además de todo eso – también se las castiga por no hacer lo que les dicen o simplemente por el gusto de castigar. Eso no me lo contaron.


Hoy probablemente morirán varias mujeres a manos de quien cree tener la autoridad sobre sus vidas. Esos que creen tener autoridad sobre sus vidas y al mismo tiempo, dependen hasta en los más mínimos detalles de lo que hagan esas mujeres, que tal vez estén perdiendo su vida ahora mismo.

 

Todo parece una danza macabra y una sucesión de hechos y acontecimientos radicalmente opuestos, sólo conectados por la enfermiza idea de la posesión, la propiedad y la autoridad que le confiere un código que nunca se escribió, pero que la sociedad entera entendió y todavía entiende como normal: “Las mujeres deben tener un hombre que las proteja y cuidarlo para que las siga protegiendo”.


Toda la cultura del arte de estos siglos vanagloria el cuerpo de la mujer. Pero no más que el cuerpo y su capacidad de servir. Todo lo demás es nulo. La historia del arte como de la ciencia está cargada de armarios donde fueron escondidos los nombres y trabajos de miles de mujeres que le dieron identidad y progreso a esta sociedad en la que vivimos.

Pero machaconamente, se insiste en negar la existencia de la mujer, como ser humano pensante, con sueños, imaginación, capacidad creadora y perspectiva de futuro. Porque lo que debe estar claro a esta altura, es que la capacidad creadora de la mujer no es solo biológica, sino también técnica e intelectual.


Aquí es donde hay que poner luz. Recuperar la memoria de tantas mujeres valiosas y fundamentales, que fueron escondidas en la historia para poder justificar ese principio aberrante que dice que “la mujer está siempre un peldaño más abajo del hombre y debe caminar un paso atrás”. 


Toda la cultura del arte de estos siglos vanagloria el cuerpo de la mujer. Pero no más que el cuerpo y su capacidad de servir. Todo lo demás es nulo. La historia del arte como de la ciencia está cargada de armarios donde fueron escondidos los nombres y trabajos de miles de mujeres que le dieron identidad y progreso a esta sociedad en la que vivimos.


Pero machaconamente, se insiste en negar la existencia de la mujer, como ser humano pensante, con sueños, imaginación, capacidad creadora y perspectiva de futuro. Porque lo que debe estar claro a esta altura, es que la capacidad creadora de la mujer no es solo biológica, sino también técnica e intelectual.


Aquí es donde hay que poner luz. Recuperar la memoria de tantas mujeres valiosas y fundamentales, que fueron escondidas en la historia para poder justificar ese principio aberrante que dice que “la mujer está siempre un peldaño más abajo del hombre y debe caminar un paso atrás”. 




Imagen de autor desconocido tomada de la Red. Se agradece informar de la autoría para consignar. 

jueves, 25 de febrero de 2021

MAGIA

(posibles definiciones) 

-*- Dícese de la capacidad de  asombro.

-*- Capacidad extrema de hacer  posible lo imposible por métodos inefables.

-*- Estado de vigilia, profundidad de pensamiento y traducción simultánea de sensaciones.

-*- Impulsos incontrolados del  cuerpo  por hechos extraordinarios.

-*- Música que suena en el interior de las personas afectadas por la sorpresa.

-*- Dobladillo de la razón donde se esconden la lógica y sus leyes.

-*- Evento  de la realidad que solo se explica por métodos sensibles.

-*- Inducción. Invitación. Propuesta. Convocatoria a la rebelión del cuerpo contra la razón.

-*- Abrazo inesperado de la imaginación en períodos de rutina. 

-*- Situación extrema, puntual y de gran impacto, ante la creencia de conocer la felicidad en los próximos minutos. 

-*- Estado de conmoción de una persona luego de ser atravesada por un evento que vulgarmente se conoce con la palabra “amor”.

-*- Momento crítico de una persona al percibir emociones contradictorias,  que reconoce como placenteras y no se las puede explicar.

-*- Eclipse personal, único, interior e intransferible ante un hecho inesperado.

-*- Estado emocional que no se puede explicar por el  método tradicional del pensamiento fungible. 

-*- Situación de plenitud que no se  quiere perder ni abandonar,  provocada por “vaya uno a saber por qué o por quién”.

-*- Agregue a continuación sus propias sensaciones, observaciones y consecuencias.




domingo, 21 de febrero de 2021

CAMINO DE CAMINAR.CAMINO DE CAMINANTE.

 

El camino es complementario de la duda y la esperanza. A veces parece que las tres cosas van engarzadas en el mismo pensamiento. Parece que no se puede caminar sin dudar. Y al mismo tiempo mantener incólume la esperanza irracional, que alberga una alegría que no conocemos ni nos podemos explicar. 

Pero siempre que hay camino, también hay duda y hay esperanza. Todo forma parte de la misma emoción que se lleva en los músculos y se reflejan en los temblores – si los hay – de cada paso. 

El camino encierra una expectativa cargada de luces y de sombras que se traducen  en un suelo de lunares fusiformes o achatados y extendidos, que miramos con afecto en cada paso. 

Todo camino tiene un ritmo interior que no siempre se expresa en el andar. Pero en esos caminos también hay entornos que impactan de diversas formas. A veces en los ojos, a veces en el alma, a veces en el asombro que no entra en ningún lado y a veces solo se quedan en las manos que sostienen la expresión del caminante. 

El camino nos lleva siempre a alguna parte. A veces, a lugares que no elegimos. Otras veces, concluye en el objetivo supuesto. Otras veces nos deja en la nada, de un horizonte que no podemos comprender. 

Pero el camino siempre nos obliga. Y nos detesta cuando no caminamos. Nos odia cuando no aceptamos sus propuestas. Nos interpela de mil maneras, para que dejemos a un costado los miedos, no subamos a la duda de lo inesperado y tengamos el valor de pensar, imaginar y sostener.

El camino es el diálogo supuesto de referencias inimaginables. Porque el camino nos habla, nos dice, nos propone, nos pregunta. El camino es el habla permanente. A veces serena, a veces a los gritos.

Pero siempre que caminamos, creamos un discurso que lentamente nos va cambiando. Nos hacemos diferentes en la travesía. Aunque más no sea,  para resistir los embates de lo que no es nuestro, nos es extraño,  y para sostener  con firmeza renovada, la idea central que nos define, nos explica ante sí mismo y nos identifica en nuestro paso por el mundo.  Historia, ancestros y disputas mediantes.




Foto: El Jinete Imaginario / Sarmiento - cms

sábado, 20 de febrero de 2021

QUE NO TE ROBEN LAS ILUSIONES

 

Que nada ni nadie, suceso o acontecimiento personal o colectivo, te llene de desilusión. Es el peor virus de la condición humana.

Rearma tus defensas. Recupera  el entusiasmo. Revisa el objetivo. Despeja el camino  de pensamientos anodinos. Libérate de las ausencias, de los que no están o no quieren estar, de los necios, de los que se evaden, de los que abandonan, o viven en la queja y el lamento.

Vuelve. Lucha. Sigue.  Y nunca des nada por perdido. Ni siquiera lo que te han dicho que has perdido.


......



jueves, 18 de febrero de 2021

LOS ENTORNOS INVISIBLES

 

Gente diversa, similar y  parecida pero distinta. Muchas de ellas se buscan. Algunas con miedos, otras con decisión. Otras con la convicción de encontrar otro universo en esos desconocidos.

Hay gente que se siente protegida cuando se junta con otros que tienen tantos miedos como ellos. Hay quienes buscan afanosamente gente como ellos, que tenga los mismos miedos. Se sienten tan similares que experimentan una sensación protectora. Comparten dudas y temores. Especulan con volverse como las rocas al unir tantos miedos similares, tantos temores.

A esa unión de temores y necesidades, en esa simbiosis de amparo en el desamparo, a esos cuidados generosos para protegerse mutuamente, le suelen llamar amor. Dicen y se dicen “quererse”. Y tal vez sea justo que lo llamen de ese modo. Porque en el miedo, también se crean afectos genuinos.

Hay otra gente que también tiene sus miedos. Tal vez tantos como los otros. Quizá muchos más. Los lleva en alguna parte y no espera compartirlos. Los va largando por el camino. En sus diarios recorridos va largando miedos y adquiriendo otros nuevos. Son los que eligen la intemperie y la soledad de sus miedos, temores y prevenciones. Son los que eligen la orfandad ante sí mismo, ante la duda y no buscan protección en las respuestas.

Son gente igual o parecida a la otra gente que en la sutil diferencia de estilos, va armando vida de profundidades diversas. Porque los miedos, cuando permanecen en el tiempo – aún cuando se esté protegido por otros con los mismos miedos – dejan heridas. A veces para siempre, abiertas y sin solución.

Pero la orfandad ante sí mismo, solo deja cicatrices que va curando el agua de lluvia cuando se está a la intemperie y el sol de los días cálidos. Cuando el propio sudor de los desafíos van dejando sus huellas en el cuerpo.

Hay quienes viven esperando una segunda oportunidad. Otra más que les permita tomar la decisión que antes no tomaron. Pero la vida no da segundas oportunidades. Solo hay una. Y las que siguen se pueden parecer pero nunca serán iguales.

Porque no es la vida la que da las oportunidades.  Es la ambición personal, la confianza en uno mismo, la perseverancia en el ideal de crecer, de ser mejor. Eso es lo que nos impulsa a volver siempre al camino. La vida no nos da nada que no seamos capaces de construir, buscar, encontrar e imaginar.

¡Seamos audaces! Esa es la consigna y no resignemos nada de lo que se nos cruce por la cabeza.

Es preferible el dolor de una derrota momentánea, a la frustración y la angustia eterna de saber que nunca se intentó.

Es reconocible una persona en la derrota o el retroceso. Pero es completamente desfigurada su imagen y presencia cuando no se ha sido leal consigo mismo. Por más que se haya intentado proteger al calor de otros con sus mismos miedos, temores y vacilaciones.

En estos menesteres de entornos invisibles, la vida es implacable.















Foto de  Prabha Jayesh (en instagram @prabhajayesh )

…………………

miércoles, 17 de junio de 2020

EN LA EMERGENCIA

Vuelve donde solías, toma tus cosas.

Asegúrate que la cueva mantiene el desorden de siempre.

No te detengas. Pasa de largo estancos y almacenes.

Salta las barreras banales del mundo corriente.

Llenas de instrucciones, recomendaciones, sugerencias y obligaciones.


Vuelve donde solías. Sigue el camino de entonces.

Busca en los recodos algún mensaje, un trozo de señal, alguna pista.

Recupera. No te distraigas. Recupera lo que fuiste soltando.

Cosas que fuiste dejando cuando la llamabas a gritos o en silencio.

Cuando escribir algo era darle forma al deseo.

Seguro que algo encontrarás.

Por más desesperadas que sean las horas y las corridas en la ciudad.

Por más que los atropellos destruyan todo al pasar.

Seguro que algo encontrarás.


Vuelve donde solías y recógete.

Hay inminencia de muerte por las calles.

Se respira tragedia y desesperación.

Se siente el jadear en la respiración de unas gentes

Que temen perderlo todo, sin reparar que ellos mismos se perdieron hace tiempo.


Vuelve donde solías y no te detengas.

Pero antes asegúrate de cargar en la mochila.

Algunas palabras sin las cuales no puedes sobrevivir.

Lo que ha quedado de los mensajes del camino.

Lo que has encontrado y recogido.

Carga hasta los silencios y no olvides las miradas.

No te olvides del recuerdo cuando ríe

No te olvides de ella aunque no ría.

No te olvides de ti cuando te mira

No te olvides de ti cuando la miras

No te olvides de escribir. Y suma algunos verbos más.

No te olvides de sus fotos para colgar en la ventana.


Carga la mochila con ruidos si hace falta.

Algunas ropas y dos botellas de vino para algún anochecer.

Un trozo grande de amor y una bolsa de besos para desayunar.

¡Échale valor! Al hierro de la incertidumbre míralo fundir.


Abrázate al impulso que te lleva

Consigue ternura para el amanecer.

La vas a necesitar. Tendrás que dársela.

Si se presente una mañana para decir;

¡Abrázame! Yo también quiero estar aquí.


Ahí sabrás que no estás sobreviviendo

Y te han llamado a vivir. 

... 



























... 

Foto tomada de Instagram de la cuenta @ billydeee