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sábado, 13 de marzo de 2021

CAUSAS Y CONSIGNA

 

Adquirir conocimiento es por antonomasia, el único y verdadero acto revolucionario.

Preguntar, repreguntar e indagarse en esa conjunción de preguntas es la única acción honesta de un verdadero acto revolucionario. Para consigo mismo y para con la sociedad a la que pertenece.

Y andar enamorado – todo el tiempo de quien sea y de lo que sea – es la condición básica y primera para llevar a cabo las dos primeras.

Porque enamorarse es abrazar la quimera que nos llevará lejos y nos hará mejores.

 


Imagen de autor desconocido, tomada de la Red. Se agradece información para consignar la autoría.

jueves, 6 de junio de 2019

LA VIDA ES SOLO UN ANÓNIMO DE LA HUMANIDAD


La vida es vida, solo por el esfuerzo generoso de unas fuerzas y entusiasmos que encerramos en la palabra biología. Pero nunca vemos esos esmerados fervores por crecer, cambiar, mutar, convertir, transformar, desechar, construir.
Todo ocurre y no tenemos registro. Porque no hay mirada para los hechos sutiles, silenciosos y anónimos.
La vida es vida a pesar nuestro. Por alguna causa que se explicará alguna vez, no perecemos en ese movimiento constante, persistente y caótico del que no tenemos registro. En el día común, no hay quien quiera registrar. Tampoco hay preguntas. Y cuando no hay respuestas, entonces hay silencio mendaz. Suponer que nada sucede, mientras algo se disuelve bajo nuestros pies.
La vida no tiene nombre. Solo una substancia extensa, bravía, indomable, inabarcable, infinita. La vida será todo lo que sepamos ver. Todo lo demás, también será vida. Pero nosotros no la conoceremos jamás. Sabemos de otros espacios, otros ritmos, otras líneas que conducen hasta quien sabe qué. Pero el  miedo es ciego. Y no nos deja ver. Pero la conciencia es perversa. Y de a ratos nos corre el telón. A veces abre una ventana. Luego la cierra. A veces abre otra. Luego la cierra. Pero el miedo es sordo. Y no nos deja escuchar.
La vida no tiene traducción. Nada se puede traducir. Nunca se puede traducir, algo que ahora mismo ha dejado de ser lo que hace un instante era. Y antes fue otra cosa. Y después será otra distinta, parecida u opuesta.
La vida es eso que los filósofos estudian, analizan, definen y vuelven a estudiar. Hay filósofos que han ido a la luna alguna vez. Y han regresado sin ninguna explicación. Otros agudizaron su ingenio en la observación de los bajo fondos. Solo encontraron restos de lo que alguna vez fue.
La vida es un conjunto de cosas que la ciencia atrapa en miles de fórmulas, explicaciones, refutaciones, pruebas y contra pruebas. Los matemáticos apenas logran armar una metáfora de la vida. No en la fórmula, sino en la acción. Porque una ecuación, genera otra y esta misma se transforma en otras. Luego un silencio crudo, hasta que deducen otras fórmulas. Y un inmenso plano se va cargando de símbolos. Químicos y físicos acuden en su ayuda. El inmenso plano es un laberinto de caminos largos que terminan bloqueados y otras veces en un abismo. Un vacío que otra ecuación dará noticias. Una enorme metáfora, mientras la vida sigue ahí, respirando vaya a saber qué, para luego vestirse de algo que no sabremos cómo será.
En los perfiles del pensamiento de un día común, la vida es solo un anónimo de la humanidad. Nadie sabe quién es ni por dónde anda ni cómo se presenta. La vida no tiene nombre. Solo una idea genérica bajo sospecha de creación. Por eso se supone que es mujer.
La vida es eso todavía indefinible. La vida es eso que los artistas quieren atrapar o sentarse mano a mano en algún lugar. Preguntar y responder. Los artistas son esos sin miedo que se pelean consigo mismo para ver. Ver más. Ver más allá, más acá. Ver. Siempre ver. Por eso la vida los premia o creo que los premia y  los recibe de vez en vez. Quizá los abrace alguna vez. Pero siempre los suelta y los deja en sus preguntas, en el eterno soliloquio. 
La vida es eso que muchos dicen conocer, pero solo unos pocos se animan a expresar, con la vana idea de acertar.
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 Imagen de autor desconocido. Se agradece la información para consignarla . 

lunes, 22 de octubre de 2018

PIENSO, CONOZCO, LUEGO RECONOZCO


Que el futuro me pille confesado
Reconocimiento 1
Tengo que agradecer a todos los chicos lindos, hombres fuertes, tipos con destrezas, señores con solvencia, individuos con influencias y demás hombres destacados por su belleza o patrimonio.
Gracias a todos ellos, me dediqué a escribir, perfeccionar mi estilo, ensayar otras formas de comunicarme y cultivar algo así como “el verbo florido”. Todas esas artes menores y canallas, me han salvado de los desiertos afectivos. Esas destrezas vilipendiadas en el universo del Sentido Común, soslayadas por los administradores del espíritu de los hombres, condenadas a viva voz en nombre del progreso material, me han dado de comer.
El sentido inverso del espejo resultó productivo. Aprendí todo lo que no quería ser. Crecí en cada condena. Me hice mejor persona en cada sentencia. Hasta que un día me proclamé orgullosamente desigual, al margen de la  norma. Y así voy por la vida, con mucho más futuro que todos aquellos que compraron futuro al peso, por encargo o bajo receta.
Reconocimiento 2
No pretendo grandes cosas del mundo social que me rodea. Tanto el real como el virtual, que últimamente tiene más gravitación que el primero. Solo quiero que me tengan en cuenta y hago esfuerzos para no pasar desapercibido. Esto lo logro en los sitios donde no me importa tanto y fracaso estrepitosamente – una y otra vez – donde sí me interesa. Tal vez  ahí radiquen mis pequeños éxitos. Logros que suceden a pesar mío. Hay gente a la que no le merezco ni un segundo de observación. Me gustaría que fuera diferente, pero tal vez sea su “inteligencia” la que me envía un mensaje subliminal: no pierdas el tiempo con nosotros. A veces pienso que quizá sea así, entonces me distraigo con otras cosas.
Todo eso ha sido una constante en mi vida. Ya lo he naturalizado. No me da sobresaltos.
En todo caso, creo necesario dejar claro que no pretendo ni pretendí ser lindo, guapo, seductor o personaje con atributos irresistibles. Debo reconocer que varias veces lo  intenté y volví a intentar. Pero ya no lo hago más. Porque si en todos estos años, no lo he conseguido, debe ser porque la tarea es imposible o no tengo talento para eso. De todos modos, reconozco el esfuerzo que hacen los amigos por ver atributos en mi persona y mi figura que no atino a descubrir. Cosas que ya no me detengo en analizar. Temo que la conclusión sea que mis amigos también tienen alguna alteración que no puedo descubrir.
En fin… generosidad de alguna gente, que es de agradecer. Y no es necesario preguntar por qué.    
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San Telmo, 29 de junio de 2017

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Imagen: Obra del pintor polaco Igor Morski.

viernes, 13 de abril de 2018

NO ABANDONES


Los afectos no se abandonan. Lo que quieres nunca se abandona. Porque no es cierto que te abandonan.
Es posible que tengas un golpe brusco y no los encuentres donde solías. Es posible que se alejen, que se disuelvan, que no se vean como en otros tiempos. Pero siempre estarán ahí, contigo, en la memoria y por dónde vayas. 
Cuando eso ocurra, será complicado. Te confundirás. Pensarás que la vida está quebrada, el alma deshilachada y el horizonte disuelto en tus propias manos. Verás quemado el aliento. Verás el día pero no lo verás. Quedarás expuesto. Pero sabrás que la soledad no es un estado de ánimo. La soledad es una actitud, una contingencia o una elección. Eso depende de ti. El encuentro con uno mismo no siempre es fácil. Es una clave que no todos se animan a seguir.
Pero el pensamiento fluye aunque intentes frenarlo. La vida sigue el ritmo de tus latidos. Todo será complicado. Te confundirás. Pensarás que tienes la vida herida, quebrada. Pero no es cierto. Los afectos están ahí. La memoria del sentimiento te lo recordará siempre. Y te obligará. A ser leal con la historia. A no devaluar lo vivido. A enaltecer el amor. A quererte. Y llevar para siempre esos afectos como bandera. Cada momento, cada camino, cada encuentro y todos los desencuentros son tu libro personal. Ahí está tu identidad. Nunca la podrás cambiar. Solo puedes escribir relatos nuevos, poemas nuevos. No hay otra opción.  
Recoge tu historia, abrázala y levántala. No la abandones. Será tu alimento. Porque todo cambia menos lo vivido, lo aprendido, lo enseñado, lo recibido, lo entregado. Porque todo cambia menos el amor que has tenido y que tienes en alguna parte de ti mismo. A ese amor no lo abandones. Porque él no te abandonará nunca. 
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© César Manuel Sarmiento
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San Telmo, 14 de septiembre de 2017












martes, 26 de septiembre de 2017

CONTIGO Y EL TALISMÁN



Contigo se acabaron todas las explicaciones. 

Trastocaste todas las ideas. 

El mundo se dio vueltas y lo racional terminó siendo una ficción. 

Eres ese talismán que inventa verbos. 

Eres ese talismán que al frotarlo vuelve onírico el pensamiento. 

Eres eso que no se explica, que apenas se sabe nombrar. 

Eres eso que llevo dentro y me impulsa al caminar. 

Erguido, feliz, desafiante. 

Eres la leyenda y el mensaje,  la clave y el acertijo. 

Eres todo lo que un hombre pueda imaginar. Y quizá nunca alcance a contener. 

Eres la fuente de agua cristalina a la que me acerco, donde me miro y te miro. 

Eres la vida recorriendo mi imaginación en un escándalo de asombro. 

Contigo no hay explicaciones.  

Solo el vértigo de mujer. 






© César Manuel Sarmiento
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San Telmo, 12 de septiembre de 2017


Imagen: Tomada de Pinterest. Se agradece cualquier información para consignar el nombre del autor.