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domingo, 17 de abril de 2022

ABRAZOS

Hoy es un día de abrazos
Es un día para abrazar y que te abracen
Hoy es un día para apretarse uno contra el otro
Hoy es un día para que se abracen todos
en pequeños abrazos y se junten y se aprieten
todos en un gran abrazo.
 
Hoy escribiré, juntaré letras, historias y memorias
Hoy estoy dispuesto, abierto y entregado
al abrazo, al beso y al afecto.
Por eso hoy escribiré
Para poder abrazar a todos,
también los que están lejos
también los que no están.
 
Hoy escribiré, exprimiré la memoria.  
La embadurnaré de lo mejor que guardo
de las caminos de esperanzas, de las quimera abandonadas
y también de las ilusiones estranguladas,
de los sueños rotos y también los enardecidos,
de los cielos limpios y profundos,
también de los horizontes quebrados en la oscuridad
fugaz, letal y destructora.
 
Hoy es un día para que nos abracemos.
¡Que llueva, que llueva mucho! Que nos empape
y nos lave de tanta injusticia.
Hoy  escribiré  para abrazarte también en la distancia.
Porque cuando escribo, sé que te abrazo en la distancia.
 
Hoy tengo que escribir y abrazarte.
Te escribiré y te abrazaré.
Para que lo nuevo que nazca no te deje fuera.
Para lo que sea que tenga que venir,
no me diga que me quedo fuera
por no abrazarte a tiempo.
Te escribiré y te abrazaré.
Para besarte como solo se puede besar
en el momento más profundo de la felicidad.

Imagen de autor desconocido, tomada de la Red.

viernes, 24 de mayo de 2019

UNA ABRAZO PARA SALVARSE


Un abrazo. Si lo ven, si anda suelto por ahí, si te lo ofrecen, no es para desechar. Cuando se presenta un abrazo, no hay que mirar para otro lado.  Me refiero a un abrazo, no a un agarrón o un zamarreo desconocido. Es preciso aclararlo, porque en la confusión general, es posible que se haya perdido la idea de que abrazo es complementario de afecto. Quizá ambas palabras debieran ir siempre juntas o una signifique casi lo mismo que la otra o una no se comprenda sin la otra.
Abrazo es un sustantivo,  que viene de “abrazar”, que en las definiciones eruditas significa “ceñir con los brazos”, “Estrechar entre los brazos en señal de cariño. Pero por extensión, también significa “Rodear, comprender, incluir, admitir, recibir”. Abrazo significa muchas cosas más. La acción está condicionada por esas tres palabras incluidas en su definición que dice “señal de cariño”. Aquí es donde se descubre el parentesco con “Afecto”. Un adjetivo  que  tiene que ver con  las cosas de la sensibilidad. Y que en algún diccionario aparece como “Cualquiera de las pasiones o sentimientos del ánimo y más particularmente del amor o cariño”.
Todo eso está metido en un abrazo según la gramática. Imaginen todo lo que pueden poner las personas, quizá ustedes mismos, en el momento de un abrazo. Porque en esto de los abrazos, sentimientos y las manifestaciones de cariño, también hay algo de solidaridad en las angustias. En cada abrazo siempre hay complicidad y esperanza. Complicidad en la alegría y esperanza de que la tristeza no sea como el infinito.
Alegrías, tristezas, solidaridad, esperanza, cariño, afectos, abrazos, complicidades, comprender, recibir, admitir, incluir, son todas palabras que en la Argentina de hoy  tienen una valor incalculable. Tal vez lo tengan en todos los tiempos y en cualquier lugar. Pero en la Argentina de hoy, son vitales, son condición necesaria para sobrevivir. Cuando no hay dinero ni lo habrá,  la vida se fabrica con otras cosas. Y si hubiera dinero pero nada de lo que se incluye en los abrazos, entonces se fabrica futuro que muy poco tiene que ver con la vida.
Pero en los tiempos que corren las urgencias son otras. Nadie se sienta a  filosofar. En estos tiempos de revoluciones ficticias, todo huele a decadencia y marginalidad. Hombres y mujeres que cruzan la urbanidad  acelerados con sus prisas y las crisis pendiendo sobre sus cabezas. En estos casos, todos toman los caminos de la ansiedad y se cae en la tentación de estar  pendiente de los mercados. Y en el peor de los casos, de las apretadas síntesis económicas en los telediarios, que  hacen algunos que no saben nada pero opinan. En otros casos más complicados, el problema es la lista de empleos o las listas cortas de empleos ofrecidos o que no haya ninguna lista.
La angustia por las limitaciones del dinero no se salva en las páginas económicas. La protección de los ahorros no se asegura con más datos y cifras de información económica. Es importante todo eso, es cierto. Pero en los tiempos de crisis, lo único necesario es una cabeza abierta, que mira hace adelante con los ojos bien abiertos, sabiendo que el futuro no le ofrece nada,  y que todo lo que haya de cierto en este triste y gris escenario de nuestros días, proviene de otro lado. Ese otro lado, es el que está más cerca y seguramente no vemos.
Lo más triste de las crisis sociales (que terminan convertidas en personales) quizá sea apartarse de lo esencial, tratando de salvar el pellejo. Lo más triste es olvidarse de los abrazos y los afectos de los amigos, de la pequeña familia si la hubiera,  de los amores. Y lo peor de todo es olvidarse de la mujer que quieres o el hombre que amas,  en medio del vendaval que va cayendo.  Ese es el otro lado del problema. Ese es el único lugar desde donde podemos mirar la vida con otros ojos.
En las crisis, lo mejor es mirar a los costados y luego hacia adentro. Repasar el escenario. Buscar a los que te quieren y avanzar. Después, casi seguro que todos los datos que se han juntado servirán para algo. Antes no.  Y si no encontraras a nadie en esa observación, entonces hay que plantarse en el punto de partida. Pensar en uno mismo y saber que se está queriendo, que se está abrazando, y que no hay ningún sentimiento o razón que tenga más potencia que esa convicción.
Todo lo demás, es suicidarse lentamente sin reparar en el frío que va dejando la batalla.



Imagen de autor desconocido tomada de la Red. Agradezco información para consignarla. 

jueves, 14 de febrero de 2019

TENGO UN DESEO


Hoy quisiera cruzarme con una mujer que no conociera, que no hubiera visto nunca en mi vida ni que  tuviéramos en común gente conocida o entornos sociales parecidos. Hoy quisiera cruzarme con una mujer así. Y que tuviéramos una similar curiosidad. No es delirio, suele suceder y me consta que a veces ha sucedido.
Hoy tengo ganas de poner la curiosidad a toda máquina. Llamar a mis sentidos y decirles que hay trabajo extra. Convocar a mi percepción y contarle que es necesario que se esmere al máximo.
Hoy tengo ganas de tener uno de esos combates entre reales y ficticios, donde hay que poner todo en juego. Hoy tengo ganas de cruzarme con una mujer que me convoque a la lucha de palabras, que me desafíe con afirmaciones y metáforas, que avance sobre mis ideas y decida los planos mentales y emocionales en los que nos vamos a encontrar.
Hoy tengo ganas de cruzarme con una mujer que dude igual que yo. Pero que se largue en el juego de diálogo y el pensamiento, que avance y avancemos en la erótica de las expresiones, miradas y  palabras, que traduzca y reciba el doble viaje de emociones, sentimientos y expresiones que tiene el sexo que no es explícito 
Hoy tengo ganas de cruzarme con una mujer así. Sé que es posible. Hacer el amor sin tocarse, debe ser una de las experiencias más apabullantes que se puedan conocer. Lo es más si sucede con una mujer que nunca viste en tu vida y te cruzaste por azar. Lo del cuerpo, si viene luego (y es probable que suceda) es lo de menos. Será solo un premio consuelo para el cuerpo, después de haber aguantado tanta tensión.


***





Imagen de autor desconocido (lamentablemente). Se ruega colaborar si se conoce la autoría. 

lunes, 3 de julio de 2017

SER PADRE

A propósito de las celebraciones.

Los padres nunca pueden definirse a sí mismo por más que lo intenten. Porque definirse no es enumerar una sucesión de aciertos y equivocaciones. Eso es otra cosa. Ser Madre es distinto porque el nexo biológico simplifica muchas cosas, aunque a veces no sea suficiente y, en ocasiones, esconda muchos interrogantes. La condición de Padre es otra cosa. El hecho biológico se da por sentado, como una verdad revelada que no se discute, aunque se pueda dudar. Los hijos no tienen más remedio que admitir lo que la familia y los documentos de la burocracia del Estado dicen. Solo en la edad adulta, esos hijos tienen la posibilidad de interpelarse. Mientras tanto, eso de “Ser Padre” se define por el vínculo afectivo cotidiano, por la relación con la madre, por el ejercicio de autoridad, por las características de la protección que cada niña o niño perciben.

Hay muchas formas de “Ser Padre”. Tantas como hijos haya. “Ser Padre” es más una cuestión cultural que biológica. Al fin y al cabo, los hijos no estuvieron en el momento en que el Padre hacía su aporte biológico. Por lo tanto, no están en condiciones de afirmarlo. Pueden creerlo, pero no pueden afirmarlo. A partir de aquí, la relación entre el Padre y el Hijo o Hija ya no es cuestión de un mandato de la especie, sino una construcción en la que ambos son arquitectos. Y es solo entre ellos que se da la simbiosis que determinará la relación y definirá el concepto. Por eso, dentro de una misma familia, hay tantos padres como hijos tenga el grupo. La relación es personal con cada uno de ellos.

Cuando se es Padre, el día que empiezas a “Ser Padre”, nadie te entrega un tutorial con las indicaciones generales. Ni siquiera tienes a mano algún documento del tipo “Preguntas frecuentes”. 

El día que empiezas a “Ser Padre” tienes dos caminos. Uno es el de colocarte el traje de responsabilidad, que también trae los galones de autoridad y está decorado con los atributos de “guardián de la moral”. Desde los tiempos de la Biblia hasta hoy, a los padres debutantes se les dirá que los tiempos lisonjeros se acabaron para siempre, que el futuro es de sacrificio, y que su función principal y cuasi excluyente es la de ser “proveedor del pan y del fuego”. Pero al poco tiempo de ejercer el nuevo cargo, también aparecerá el otro camino. Es posible que tenga un cartel al comienzo que diga: “A partir de aquí, el futuro será lo que sepas construir. Tanto para ti como para tu hijo. Tienes toda la libertad para elegir el destino que quieras. No importan tanto los resultados, solo se tendrá en cuenta la decisión, el tesón y la fortaleza para andar por este camino”. Seguramente el cartel pude producir miedo, temor y hasta espanto. Pero eso siempre sucede ante la opción de libertad. Para este camino no es necesario ningún traje o uniforme. El ropaje y su contenido, solo depende de lo que un Padre pueda construir a partir de su imaginación y creatividad.

Estas disyuntivas se repiten con cada hijo o hija nueva. Aunque se piense que la experiencia expía las dudas, esto no es cierto. Porque cada vez que se vuelve a “Ser Padre”, el hombre se plantea las mismas preguntas. Y sus respuestas ya tienen el bagaje de su propia experiencia, debe considerar sus equivocaciones, debe someterse a su propio examen material, moral y afectivo. Cada hijo es diferente, porque con cada uno las preguntas son distintas y las respuestas son de una complejidad diversa, no exenta de soliloquios interminables.

Cada Hijo o Hija es un desafío nuevo. Ese desafío perfilará los bordes de ese Padre y su contenido. Ese Padre será distinto al otro, aunque la biología indique que esos hijos, genéticamente, vienen de la misma Madre. Para cada Hijo o Hija hay un Padre y para cada Padre hay una descendencia distinta aunque parecida o emparentada. Por eso, no es sencillo – tal vez imposible – definir qué es “Ser Padre. No existe una fórmula. No existirá. Y hasta el fin de los días, “Ser Padre” será un ejercicio de imaginación y creatividad que se debe ejecutar todos los días.

Quienes quieran “Ser Padres” están conminados al desafío. En caso contrario, pueden tomar por el atajo de la autoridad, someterse a la condición de proveedores del “pan y el fuego”. Esta es una ventaja que exime de debates, desafíos, interrogantes y aventuras emocionales y materiales. Se parece a simple vista con la idea precisa de “Ser Padre”. Pero no tiene nada que ver con “Ser Padre”.

Piensa, imagina, construye. A partir del instinto, fabrica con lo mejor de tu alma, tu formación y tus valores todo lo que desearías para vos y tus hijos. Mientras este ejercicio se ejecute diariamente, entonces es posible aproximarse a una definición de “Ser Padre”.

*** 



Imagen: escultura en bronce de George Lundeen.