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sábado, 30 de abril de 2022

A LOS GRITOS

Ella ya lo sabe,
pero es necesario que se lo cuente a los demás.
Porque cuando lo grito a los cuatro vientos,
entonces ella piensa
que lo estoy diciendo
despacito en su oído.
 
¡TE QUIERO!
.
(sentido universal del afecto)
...

Imagen de autor desconocido, tomada de la Red.

lunes, 5 de agosto de 2019

EXPRESARTE Y HACER ARTE


Hay formas de expresarse y formas de hacer arte. A veces se parecen y a veces son iguales, no se diferencian, son lo mismo.  Hay gente que se expresa y cree que hace arte. Y hay gente que hace arte aunque no pretenda.  Nunca se enterará  que lo hace. No registra sus actos como expresiones. Actúa por impulso natural, desinhibido, sin intenciones expuestas o declaradas. Hay pretenciosos que ni siquiera se expresan, pero aseguran con bombos y platillos que hacen arte.
Yo no sé si hago arte o no. Solo sé que me expreso, que me quiero expresar y que trato de usar varios métodos, sistemas y canales para hacerlo. Tal vez en algunos casos haga arte o tal vez lo haga siempre o no lo haga nunca. Solo sé que de tanto insistir, espero terminar  haciendo arte.
¿Cuáles son los caminos del arte? ¿Cuántos son? ¿Uno… Dos… Cincuenta o miles? Sobre el tema se han escrito tantas sentencias que no da tiempo a revisar esos juicios y debates.
¿Dónde se expresa mejor el arte? ¿En la pintura o en la música? ¿En la literatura? Pero cuál literatura ¿En la narrativa, tanto sea cuento o novela? ¿Es mejor la prosa que la poesía? ¿Pero qué es la poesía si no es prosa ni es música? ¿Puede una pintura ser poesía y al revés y viceversa? ¿Cuántas combinaciones posibles de expresión son necesarias para decir que se hace arte?
Pasarán los días con todas sus noches y estaremos debatiendo. Y cuando creemos que al amanecer tendremos la respuesta, resulta que el día nos deja nuevos  interrogantes, otros desafíos y volvemos a empezar. En el arte siempre estamos volviendo al comienzo. Porque la humanidad toda nunca dejó de indagarse sobre el mismo asunto de su origen.
Dicen que Faulkner afirmó que si Homero no se hubiera muerto, entonces los escritores no existiríamos. Porque para qué iba a haber más, si solo Homero había escrito en la naciente Grecia las claves que nos han distraído el pensamiento desde entonces. Dicen que Faulkner dijo que desde Homero en adelante,  los escritores solo escribimos sobre los mismos temas. Entonces agrego: pero caca uno con su propio ojo, con su propio pulso y con sus propios temblores.
Temblores sí. Porque todo lo que escribes en soledad (en un recinto, en medio de la gente, al aire libre, en un descampado, quieto o en movimiento) exigen valentía. Hace falta valor para expresarlo y redoblar la apuesta al exponerlo. Así es la música,  así es la poesía. Así es la escritura. Y así será, sin duda, en las  demás artes.
No importa cuales sean sus símbolos y lenguajes, cualquiera sea el paisaje y el momento. El instrumento es siempre:  el alma humana.
El papel,  el lápiz, la tinta, la cuerda, el diapasón, el parche, las cajas, la tecla, el cincel, la piedra, los colores,  son algunos de los artefactos a donde se adhiere la soledad para expresar lo que se debe expresar. Porque todo lo que se expresa es un deber, antes que un descargo.
Así ha cambiado y crecido la humanidad. Y así seguirá siendo mientras  haya quienes escriben y tengan la valentía de contarlo. Así seguirá siendo mientras haya  quien por cualquier medio intente expresarse.
Expresar no siempre es hacer arte. Pero cualquiera sea la expresión que pretenda ser arte, debe partir necesariamente de la  honestidad y coherencia consigo mismo, el compromiso con su tiempo  y el desafío al pensamiento. Todo lo demás, es eso: “de más”.
 ***


Imagen: “Sunset and acacia tree in the Masai Mara reserve” de Ignacio Palacios.



viernes, 26 de octubre de 2018

POR SI ACASO, NO USES LA LÓGICA


Razonar y expresarse con cierta lógica – aunque sea elemental y rudimentaria – te genera serios problemas para comunicarte. Eso ocurre cada vez con más frecuencia. La dificultad ya es diaria y a veces se verifica por horas. La lógica de Aristóteles, el razonamiento elemental y descriptivo, de lo que la comprensión y el ojo humano ve, ya es historia.
La mayoría de las personas, tienen ahora una frecuencia única, indescriptible e indescifrable. Es tal su complejidad, que a veces ni ellos mismos la entienden. Por eso hay tanta gente en el mundo peleando consigo mismo. Discutiendo y contradiciendo sus propias afirmaciones. Todo ocurre en una frecuencia de tiempo muy corta. No hay involución ni evolución del pensamiento. No pudo haber tiempo para tanta contradicción. Se trata, sin duda, de una alteración del pensamiento. Explicaciones científicas no faltan y no siempre responden a la lógica.  
Visto así, es más sencillo comprender por qué hay momentos en que las diferencias de frecuencia, generan tanto ruido y descargas. Parece que un shock eléctrico va a producir una explosión entre los que están hablando. Vivimos asombrados por el denso aire de la locura cotidiana que nos impone las disrupciones del pensamiento general. 
Por eso, siempre es conveniente intentar primero el uso de las miradas. A veces la conjunción de la línea imaginaria cruzada entre los iris significa casi todo. Otras veces la gestualidad ayuda al entendimiento. Y en algunas ocasiones – aunque rara vez -  la palabra confirma el “encuentro” entre dos o más personas. Pero a veces no funciona así.
Si es una mujer, cualquier sea el grado de belleza, entonces es una tentación que no trae dificultad. Pero hay quienes se complican sin necesidad. Se impone al aspecto libidinoso y exuberante. Al final todo confluye con la expresión: “nos  vemos en la red”. Aquí es donde aparece el componente idiota de la condición animal y hace saltar cualquier lógica.
Si es un hombre, entonces ya se sabe. La primera mirada es para determinar quién es más  más alto, más lindo, más fuerte, más inteligente. La segunda mirada es para ver de qué se trata. Luego ya no hay diálogo porque se impone el sentido imperioso de arrastrar al otro en su dirección. En estos casos se impone la parte más imbécil del instinto animal.
Cualquiera sea el método y las circunstancias, no hay que confundir – mucho menos olvidar  - que  “Comunicar” no es el verbo de nuestro tiempo. “Comunicarse” es algo inexistente. Es una expresión hueca, vaciada y desautorizada por el nuevo paradigma de la tecnología de la comunicación.  Los verbos son Mostrar, Demostrar, Exponer, Ofrecer y Entregar.  El esquema de relaciones es algo parecido a  “Hacer de cuenta que…”, “Vivamos algo parecido a…”.
Combinar la auténtica realidad con las diferentes versiones, en las que vive la mayoría de la gente, es una tarea muy compleja. El  paradigma indica que se vive a un ritmo vivaz, tecnológico, moderno, dinámico, descontracturado y líquido que se derrama en un sinfín de ideas “felices”, que suelen no conducir a ninguna parte. Solo indican el camino para que pasen las horas en las mejores condiciones hedonistas. Único remedio para la ansiedad que produce este mundo líquido, vivaz, moderno, hiperactivo y progresivo en la funcionalidad que le toca ejercer a cada individuo.
En esos contextos, por si acaso, no conviene usar la lógica. No te servirá de nada. Ningún elemento del sinfín de ideas “felices” mantiene alguna relación con la lógica.
Hoy es 26 de octubre de  una primavera nublada. Y como es viernes,  he pensado antes de salir de casa en un par de cosas. Es un día de adrenalina (a veces de la buena, a veces de la que se ofrece en las ofertas, a veces de la que se presta por un día) en donde hay mucho improvisado queriendo ser un normal. Y también hay mucho reprimido queriendo ser un desatado. Todos esos volverán a ser “Otros” el día lunes. Y quizá unos “Nadies” en el mundo de la Red. Serán “Otros Nadies”. Pero no le busques la lógica, porque no se la vas a encontrar. Forma parte del paradigma. Es solo un ejemplo de la alteración constante y persistente del pensamiento y el sentimiento.



***




Imagen de Levalet (Charles Leval) Street Art , París, Febrero de 2017.